martes, 13 de agosto de 2024

ENFOQUES Y BUENAS PRÁCTICAS INDUSTRIALES Y TECNOLÓGICAS PARA LOGRAR UNA SOCIEDAD RESILIENTE EN MATERIA DE AGUA - DICTAMEN DEL COMITE ECONOMICO Y SOCIAL EUROPEO.

   Por: Carlos A. FERREYROS SOTO

Doctor en Derecho

Universidad de Montpellier I Francia.

 

cferreyros@hotmail.com

RESUMEN

En el Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre los enfoques y buenas prácticas industriales y tecnológicas para lograr una sociedad resiliente en materia de agua se proponen algunas Conclusiones y Recomendaciones que evidencian la necesidad de una estrategia independiente y un plan de acción sobre el agua para garantizar la resiliencia, la seguridad y la sostenibilidad hídricas, para lo cual es menester aplicar adecuadamente un futuro Pacto Azul Europeo que complemente el Pacto Verde Europeo.

Los enfoques y buenas prácticas industriales y tecnológicas deben estructurarse firmemente en torno a una política global de gestión sostenible del agua, de modo que se consiga una industria que se base en la reducción del uso del agua, su reutilización y su reciclado, aumente el almacenamiento, disminuya la contaminación del agua e introduzca progresivamente tecnologías eficientes en el uso del agua, garantizando al mismo tiempo una transición justa que salvaguarde la competitividad industrial.

Para integrar el agua en una política industrial revisada y en los itinerarios de transición, se requieren , entre otros: adoptar un marco estratégico industrial revisado, que incluya un marco de financiación, una hoja de ruta de la dimensión humana, proteger los empleos de calidad y garantizar unas condiciones de trabajo dignas en situaciones de escasez de agua, determinar cuáles son las industrias intensivas en el uso de agua y diseñar planes de acción a medida, revisar y clasificar las industrias, teniendo en cuenta su importancia para la sociedad,..

A fin de acceder a normas similares y estándares europeos, las empresas, organizaciones públicas y privados interesados en asesorías, consultorías, capacitaciones, estudios, evaluaciones, auditorías sobre el tema, sírvanse comunicar al correo electrónico:cferreyros@hotmail.com

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European flag

Diario Oficial
de la Unión Europea

ES

Serie C


C/2024/4659

9.8.2024

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo

Enfoques y buenas prácticas industriales y tecnológicas para lograr una sociedad resiliente en materia de agua

(Dictamen exploratorio solicitado por la Comisión Europea)

(C/2024/4659)

Ponente:

Florian MARIN

Coponente:

John BRYAN

Asesores

Kevin KINSELLA (por el ponente de la categoría 3)

Josef SCHNAITL (por el ponente del Grupo I)

Consulta

11.12.2023

Base jurídica

Artículo 304 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea

 

 

Sección competente

Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales

Aprobado en sección

15.5.2024

Aprobado en el pleno

30.5.2024

Pleno n.o

588

Resultado de la votación (a favor/en contra/abstenciones)

215/2/2

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1. Se necesitan una estrategia independiente y un plan de acción sobre el agua para garantizar la resiliencia, la seguridad y la sostenibilidad hídricas, para lo cual es menester aplicar adecuadamente un futuro Pacto Azul Europeo que complemente el Pacto Verde Europeo. El presente Dictamen da respuesta a la solicitud de la Comisión Europea de elaborar un dictamen exploratorio que profundice el análisis ya realizado en el Dictamen CCMI/208 (1), centrado en la aplicación de los principios rectores (7, 9, 10, 11 y 12) y las acciones (7, 8, 9, 10 y 14 a 17) del Pacto Azul en relación con la industria (2).

 

 1.2. Los enfoques y buenas prácticas industriales y tecnológicas para lograr una sociedad inteligente en su gestión del agua deben estructurarse firmemente en torno a una política global de gestión sostenible del agua, de modo que se consiga una industria que se base en la reducción del uso del agua, su reutilización y su reciclado, aumente el almacenamiento, disminuya la contaminación del agua e introduzca progresivamente tecnologías eficientes en el uso del agua (3), garantizando al mismo tiempo una transición justa que salvaguarde la competitividad industrial.

 

1.3. Para integrar el agua en una política industrial revisada y en los itinerarios de transición, necesitamos:

— adoptar un marco estratégico industrial revisado, que incluya un marco de financiación modificado para las infraestructuras, las competencias (hoja de ruta para la dimensión humana), las tecnologías y la investigación y vaya destinado a abordar los retos en materia de agua, en paralelo con la política de descarbonización (por ejemplo, un Fondo de Transición Azul), y a apoyar la competitividad industrial. La revisión debe brindar la oportunidad de proponer un nuevo pacto industrial para ofrecer a la industria europea una estrategia consolidada que responda a los múltiples retos a los que se enfrenta (en materia de agua, energía, materias primas fundamentales, digitalización y autonomía estratégica) en un plazo de cuatro años, y propiciar la elaboración de planes hidrológicos a escala de cuenca hidrográfica, local, nacional y europea;

 

— incluir en la estrategia industrial revisada una hoja de ruta de la dimensión humana (capacidades, aprendizaje permanente) a fin de garantizar la disponibilidad de los recursos humanos necesarios para gestionar los cambios industriales en cuestión;

 

— proteger los empleos de calidad y garantizar unas condiciones de trabajo dignas en situaciones de escasez de agua;

 

— adoptar un enfoque sectorial mediante la revisión, en un plazo de dos años, de los itinerarios de transición industrial;

 

— determinar cuáles son las industrias intensivas en el uso de agua y diseñar planes de acción a medida para ayudarlas a ser cada vez más sostenibles en el uso del agua;

 

— revisar y clasificar las industrias, teniendo en cuenta su importancia para la sociedad, con el fin de garantizar el acceso al agua de las industrias más críticas en situaciones de crisis;

 

— dar prioridad a la soberanía y la seguridad alimentarias y proteger el empleo y las condiciones laborales en situaciones de escasez de agua;

 

— respetar un objetivo específico de extracción neta de agua dulce en cualquier cuenca hidrográfica;

 

— explorar y desarrollar un mecanismo europeo de cuotas de agua no burocrático que sea similar al régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE) y esté basado en la oferta y la demanda sectoriales, además de un mecanismo fronterizo por agua, y conceder un papel más destacado al agua en el marco de la certificación EMAS y en los sistemas de diseño ecológico.

 

 

 1.4. Para que una industria sea eficiente en el uso del agua, reduciendo su consumo y tratándola y reciclándola, debe:

— desarrollar un ecosistema europeo de gestión de datos sobre el agua;

 

— medir el consumo de agua en todos los procesos de producción;

 

— minimizar el uso de agua potable para fines industriales;

 

— cartografiar el estado real de las infraestructuras de alcantarillado de la UE y elaborar un plan de modernización;

 

— definir normas y objetivos de rendimiento SMART (4) relativos al uso del agua a nivel de sector y de empresa individual;

 

— designar un equipo de personas formadas (tanto miembros de la dirección como otros miembros del personal) que se responsabilice de la eficiencia hídrica en las plantas industriales, garantizar una comunicación periódica con los empleados e impartir formación de conocimiento sobre el agua;

 

— intercambiar buenas prácticas industriales y enfoques tecnológicos por medio de la plataforma de partes interesadas del Pacto Azul a fin de fomentar su adopción.

 

 

 1.5. Entre las propuestas para fomentar un sector tecnológico europeo eficiente en el uso del agua figuran:

— cartografiar las tecnologías de eficiencia hídrica existentes;

 

— diseñar un itinerario de transición para desarrollar un sector tecnológico limpio y eficiente en el uso del agua, que incluya una hoja de ruta para la dimensión humana al objeto de garantizar la disponibilidad de las capacidades necesarias, empleos de calidad y condiciones de trabajo dignas.

 

 

 1.6. La aplicación del fondo de transición del Pacto Azul Europeo en el ámbito industrial exigirá:

— proporcionar fondos plurianuales múltiples de la UE y nacionales, públicos y privados, que incluyan subvenciones y préstamos;

 

— instaurar una comunidad de conocimiento e innovación (CCI) en materia de agua, financiada por el Instituto Europeo de Innovación y Tecnología (EIT), que se encuentra en fase de preparación y debe ser esencial para abordar las lagunas en materia de educación, investigación, innovación y emprendimiento;

 

— apoyar económicamente la transición hacia unas infraestructuras hídricas y una gestión del agua sostenibles y resilientes, investigar y adoptar tecnologías de eficiencia hídrica y tomar medidas destinadas a facilitar el acceso a agua y saneamiento de alta calidad y asequibles.

 

2.   Integración del agua en una política industrial revisada y en los itinerarios de transición industrial

 2.1. La resiliencia hídrica puede definirse como la capacidad de la sociedad para adaptarse y responder a los cambios en la disponibilidad de recursos hídricos provocados por factores socioecológicos. La resiliencia hídrica debe ser uno de los objetivos de una estrategia industrial revisada y del Pacto Azul Europeo.

 

 2.2. Los principios 9 y 10 de la Declaración sobre el Pacto Azul Europeo afirman que el agua debe ser un elemento fundamental de la estrategia industrial de la UE, la cual debería adoptarse en un plazo de dos años. El Plan Industrial del Pacto Verde menciona el agua solo de forma esporádica, mientras que la Ley sobre la industria de cero emisiones netas no la menciona en absoluto. Se necesita un marco estratégico revisado, que incluya un plan de inversión plurianual específico y un marco de financiación adaptado para las infraestructuras, las competencias, las tecnologías y la investigación hídricas, con el fin de abordar los retos en materia de agua en paralelo con la política de descarbonización (acción 10). Este marco revisado, que introduciría una dimensión hídrica en la política industrial, podría brindar la oportunidad de proponer un nuevo pacto industrial que ofrezca a la industria europea una estrategia consolidada mediante la cual dar respuesta a los retos que se le plantean en relación con el agua, la energía, las materias primas fundamentales, la digitalización y la autonomía estratégica.

 

 2.3. El pacto industrial debe incluir una dimensión humana y social y cartografiar las capacidades que necesita la industria para afrontar con éxito los retos relacionados con el agua. La hoja de ruta para la dimensión humana ha de tener en cuenta la pirámide de población. Debe desarrollarse a escala nacional y local la capacidad de anticiparse al cambio mediante evaluaciones de impacto rigurosas y el desarrollo de medidas de adaptación, como itinerarios de transición entre empleos.

 

 2.4. Dentro de dos años la revisión de los itinerarios de transición industrial debería ofrecer un enfoque sectorial que permita alcanzar la eficiencia en el uso del agua. Algunos ecosistemas industriales podrían alcanzar la eficiencia en el uso del agua de forma rápida, dadas las tecnologías actuales, mientras que otros sectores que necesitan más tiempo para adaptarse deberán adoptar un enfoque progresivo a medio y largo plazo. Visto que los sectores «marrones», como la aviación, han tenido en ocasiones dificultades para obtener ayudas financieras en apoyo a su descarbonización (en especial durante la pandemia de COVID-19), es esencial que los sectores que más agua consumen reciban ayudas para reducir gradualmente dicho consumo, mediante asistencia financiera y un decidido apoyo a la investigación sobre tecnologías limpias, sin olvidar el consumo de agua, energía y materias primas fundamentales.

 

 2.5. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) propone determinar cuáles son los sectores intensivos en el uso de agua entre aquellos que hacen uso intensivo de recursos y energía en general, entre los que se cuentan los sectores textil, siderúrgico, de la restauración, hostelería y turismo, de la confección, agrícola y alimentario, químico, papelero, energético, de la construcción, minero, de los centros de datos y del automóvil. Dados los retos concretos a los que se enfrentarán por la creciente escasez de agua, los sectores intensivos en el uso de agua deben beneficiarse de planes de acción sectoriales a medida acompañados de apoyo financieroEsto les ayudará a ser cada vez más sostenibles en el uso del agua mediante la introducción de las prácticas y tecnologías adecuadas, siempre que dispongan también de los recursos humanos necesarios. Las experiencias del pasado han demostrado que, cuando se pone en marcha una estrategia adecuada, incluso los sectores intensivos en el uso de agua pueden mejorar su eficiencia hídrica. Por ejemplo, en un complejo turístico del mar Egeo, en Grecia, se captan mediante unidades de condensación el agua de lluvia y el vapor, que luego se utilizan para beber. Las aguas residuales generadas por los turistas se tratan mediante humedales artificiales. Dicha agua regenerada se utiliza después para regar un huerto ecológico de permacultura que proporciona alimentos a los huéspedes (5).

 

 2.6. Debe consultarse a la sociedad civil organizada y contarse con su participación, a nivel tanto nacional como local, en el desarrollo de los itinerarios de transición revisados, dado su conocimiento detallado de las limitaciones industriales de cada sector determinado. Los comités de diálogo social sectorial a escala europea deben debatir la cuestión del agua y los planes de acción sectoriales. Los sectores industriales deben definir indicadores de rendimiento hídrico y asumir el compromiso de alcanzarlos gradualmente a lo largo del tiempo. Estos indicadores han de ser trazables, progresivos y factibles en el plano sectorial.

 

 2.7. En un contexto de escasez de agua, las industrias tienen que adaptar su producción de forma que se conceda prioridad a la vida humana y a las necesidades esenciales. Se debe estudiar la posibilidad de analizar y clasificar las industrias, teniendo en cuenta su importancia para la sociedad, a fin de garantizar el acceso al agua de los sectores más críticos durante las situaciones de crisis. Sin embargo, es importante reducir el suministro de agua a algunas industrias en caso de crisis hídrica para proteger el medio ambiente. Estas decisiones deben adoptarse a escala de cuenca, teniendo en cuenta la diversidad de cada subcuenca.

 

 2.8. Deben elaborarse planes hidrológicos que consideren los escenarios climáticos, el crecimiento demográfico y los riesgos (como la contaminación del agua o la sobreexplotación) para todas las cuencas fluviales. Deben definirse los recursos hídricos fundamentales y los regímenes de asignación del agua para proteger con eficacia la biodiversidad y permitir al mismo tiempo el desarrollo de las actividades económicas. Si es necesario fijar límites del suministro de agua en algunas regiones, esto debe hacerse de forma equitativa y sostenible. Hay que decidir cómo se reparte el agua entre múltiples usos y usuarios, por ejemplo, entre consumidores, agricultores, producción alimentaria e industria. Será necesario establecer derechos en materia de agua. Los permisos y licencias deben respetar un objetivo específico de extracción neta de agua dulce basado en la disponibilidad de agua. Es importante utilizar el mismo enfoque a la hora de autorizar y conceder licencias sobre las infraestructuras de uso del agua. El CESE propone que se preste especial atención a los retos relacionados con el agua dulce. Debe establecerse una metodología común basada en principios generales y aplicada a escala de la UE. Los factores territoriales e industriales deben integrarse de manera transversal en la ordenación territorial e industrial. Se debe prestar especial atención a las zonas rurales, debido al aumento de las desigualdades entre estas y las zonas urbanas.

 

 2.9. Los planes hídricos nacionales deben convertirse en obligatorios en un plazo de cuatro años, de modo que pueda elaborarse una estrategia que tenga en cuenta la necesidad de garantizar un acceso sostenible, seguro y resiliente al agua, al tiempo que se salvaguarda la competitividad industrial y se brinda a las industrias la posibilidad de desarrollarse, crecer y progresar. Se necesitan modelos empresariales colaborativos y un enfoque de gestión compartida entre gobiernos e industrias. La implicación colectiva de empresas, consumidores y empleados y el apoyo que se les preste son fundamentales para el avance de la estrategia de resiliencia hídrica.

 

 2.10. A mayor escala, la cooperación transfronteriza entre industrias, Estados y entes locales es importante para mejorar las actividades de planificación y la asignación de los recursos hídricos. Lo mismo cabe decir de la transparencia en cuanto a recursos a escala de la UE y de la garantía de una mayor cooperación entre los Estados miembros. Debe desarrollarse un mecanismo europeo de cuotas de agua similar al RCDE y basado en la oferta y la demanda sectoriales, además de un mecanismo fronterizo por agua similar al Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono. También debe considerarse la posibilidad de otorgar un papel más destacado al agua en el marco de la certificación EMAS. La importancia del agua en diversos sistemas de diseño ecológico debe consolidarse también adoptando una huella hídrica para los productos y promoviendo el concepto de «agua virtual».

3.   Convertirse en una industria eficiente en el uso del agua gracias a su tratamiento y reciclado y a la reducción de su consumo

 3.1. En España, una fábrica de papel no tuvo más remedio que aumentar su eficiencia hídrica para seguir funcionando, dada la escasez de agua en la región. Como parte de sus esfuerzos de gestión sostenible del agua, la empresa invirtió en la optimización de los procesos y en tratamientos internos, que le permitieron reciclar el agua trece veces a lo largo de sus procesos de producción (6). Además, una inversión en un sistema de membranas multibarrera en la instalación municipal de tratamiento de aguas residuales permitió a la fábrica de papel empezar a utilizar para sus procesos agua regenerada en lugar de agua dulce, lo que ahorra 10 500 m3 de agua potable al día.

 

 3.2. Siempre que una planta conozca su consumo de agua y que la instalación de tratamiento de aguas residuales pueda proporcionar la calidad de agua solicitada, esta solución puede trasladarse, con las adaptaciones correspondientes, a otros sectores industriales. Otro buen ejemplo de reducción del uso de agua potable es una planta del sector automovilístico situada en Bélgica, donde una conexión a la instalación municipal de tratamiento de aguas residuales cercana, que suministraba aguas grises, permitió al fabricante de automóviles reducir su consumo de agua potable in situ en alrededor de un 80 %. La planificación industrial y los procesos de producción tienen que tener en cuenta la necesidad de garantizar una correspondencia clara entre las distintas calidades de agua necesarias y recibidas.

 

 3.3. La mejora sistemática de las infraestructuras hídricas es fundamental para mejorar la eficiencia en el uso del agua (industrial). En Irlanda, la empresa nacional de suministros públicos ha puesto en marcha un programa de reparación de fugas y sustitución de tuberías con el objetivo de reducir el índice nacional de fugas al 25 % a finales de 2030, lo que supondría un ahorro de 200 000 m3 de agua al día. Ya se han logrado avances significativos desde 2018, con una reducción del índice de fugas del 46 % al 37 % (7). Tal y como se afirma en el principio 7 de la Declaración, debe cartografiarse claramente la situación actual de las infraestructuras (incluida la distribución de tuberías) para evitar fugas, al tiempo que la modernización debe permitir distribuir diferentes calidades de agua. Las instalaciones de tratamiento de agua deben ser capaces de suministrar agua de calidad adecuada a un abanico de diferentes usuarios y usos (agricultura, industria, hogares y organismos públicos). El suministro de agua potable o de calidad para fines industriales debe reducirse al mínimo (principio 10), excepto en los sectores en que el agua sea una materia prima o resulte necesaria para cumplir los criterios de salud y seguridad de un producto, como sucede en las industrias de la alimentación, el turismo y la acuicultura.

 

 3.4. La reutilización y el reciclado del agua y la reducción del uso de agua dulce deben convertirse en la norma en la industria (acción 9). Existen buenas prácticas que ya arrojan resultados positivos. En Murcia, una de las regiones más secas de España en la que se origina el 20 % de la producción agrícola del país, la autoridad de tratamiento de aguas reutiliza todas las aguas residuales para el riego, lo que supuso proporcionar 121 hm3 de agua regenerada a los agricultores y al sector agrario solo en 2023 (8).

 

 3.5. La eficiencia hídrica industrial se convertirá en una presión social en el futuro próximo. Existe una clara necesidad de un sistema integrado de gestión del agua, que incluya una variedad de instalaciones de uso del agua con capacidad para adecuarse a diversos sectores. La recogida de datos normalizados y armonizados debe llevarse a cabo de forma coherente a lo largo de todo el proceso de producción, empezando a nivel de planta. Debe desarrollarse una metodología específica a escala de la UE para aprovechar al máximo los datos recopilados. Se ha de considerar un conjunto común de indicadores objeto de seguimiento en el plano empresarial y sectorial, como litros por unidad de producto, empleado, proceso, ciclo, unidad de consumo energético y período de tiempo, además de un índice de consumo de agua y dependencia hídrica. También deben definirse normas, medidas de rendimiento y objetivos relativos al uso de agua a nivel sectorial, con el fin de realizar un seguimiento de los avances logrados hacia la eficiencia hídrica.

 

 3.6. El CESE expresa su preocupación por que las facturas del agua no se hayan incluido en la revisión recientemente concluida del Reglamento (UE) n.o 691/2011 (9), relativo a las cuentas medioambientales, debido a la falta generalizada de datos entre los Estados miembros. Instamos a la Comisión a que establezca estructuras adecuadas de recogida de datos antes de que los Estados miembros tengan que recopilar y compartir datos sobre el uso del agua. Se debe desarrollar un espacio europeo de datos sobre el agua que incluya estos datos, así como los recursos hídricos disponibles y las inversiones agregadas en curso. Las empresas de agua, las empresas de servicios públicos, la industria y los hogares deben formar parte del flujo de datos que proporcione datos esenciales sobre la disponibilidad y el uso del agua para crear una sociedad más eficiente en el uso del agua.

 

 3.7. La tecnología no puede resolver por sí sola el problema del agua. Tenemos que crear una cultura del agua y sensibilizar a la sociedad europea al respecto, teniendo en cuenta la importancia del agua para el desarrollo y el crecimiento. Se deben crear etiquetas hídricas específicas para los productos eficientes en el uso del agua, según se propone en la acción 8 de la Declaración del CESE sobre el Pacto Azul. También debe elaborarse una definición común de los productos o servicios de bajo impacto hídrico a escala de la UE. En 2023, el Gobierno británico introdujo un nuevo sistema de etiqueta ecológica para los productos que utilizan agua o la suministran, como inodoros, grifos de baño, dispositivos de salida de la ducha, lavavajillas, lavadoras y lavadoras-secadoras. El objetivo es reducir el consumo de agua en un 20 % de aquí a 2038, con lo que se calcula que los consumidores ahorrarán 147 millones EUR en agua en diez años (10). Otro buen ejemplo es la etiqueta voluntaria Unified Water Label, una herramienta inteligente que permite a los consumidores distinguir los productos que utilizan agua o la suministran, gracias a una etiqueta común que ofrece mensajes claros, concisos y fáciles de entender sobre el consumo de agua y energía (11).

 

 3.8. El agua debe formar parte de la cultura de organización industrial, incluidos el modelo social y la colaboración social, y considerarse un recurso escaso. Un buen ejemplo de proyecto de la UE sobre ahorro y reutilización del agua en el sector turístico es el proyecto Life Wat'Savereuse, ubicado en la cuenca mediterránea, que destaca los beneficios del ahorro y la reutilización del agua y promueve la economía circular mediante la reducción del consumo de agua (12).

 

 3.9. Puesto que la eficiencia en el uso del agua empieza en la propia planta, es preciso designar un equipo de personas formadas (tanto miembros de la dirección como otros miembros del personal) que se responsabilice de la eficiencia hídrica y adoptar un plan claro en ese ámbito para reducir el consumo de agua dulce, garantizar la detección y reparación de fugas mediante controles rutinarios frecuentes, instalar contadores inteligentes, incorporar tecnologías limpias (eficientes en el uso del agua y la energía), limpiar el agua después de su uso y reutilizar y reducir la contaminación industrial (principio 10).

 

 3.10. Para obtener el apoyo de los empleados, es esencial informar y consultar a los representantes y a los empleados de cada lugar de trabajo a la hora de aplicar el plan de eficiencia en el uso del agua (centrándose en el ahorro de agua y los costes), además de comprender la importancia de su compromiso con dicha eficiencia. Debe considerarse la posibilidad de brindar incentivos a los trabajadores para que alcancen objetivos de eficiencia en el uso del agua. Se ha de crear y promover una infraestructura específica similar a la Red de Escuelas Azules Europeas para el conocimiento sobre los océanos. En un contexto más amplio, hay que considerar cuidadosamente el papel de las mujeres y la juventud (principio 11).

 

 3.11. La plataforma consultiva de partes interesadas del Pacto Azul Europeo (acción 2 de la Declaración del CESE) debe desempeñar un papel destacado a la hora de intercambiar buenas prácticas, desarrollar normas específicas y fomentar asociaciones sectoriales en materia de agua que permitan a los sectores pasar de un enfoque basado en cada planta a un enfoque por sector industrial, a fin de crear capacidades comunes. Deben establecerse asociaciones sobre el agua para mejorar las inversiones, el acceso al agua y su uso sostenible entre diversas comunidades, en las que participen agentes públicos y privados y se aborden cuestiones como la investigación, la tecnología, las competencias y las infraestructuras. Debe prestarse asistencia técnica que haga posibles estos intercambios de buenas prácticas en el plano sectorial y ecosistémico.

4.   Fomento de un sector eficiente en el uso del agua mediante la adopción de tecnologías de eficiencia hídrica

 4.1. Las tecnologías actuales pueden ofrecer resultados extraordinarios. El CESE desea presentar algunos ejemplos de éxito provenientes de diversos sectores industriales.

 

 4.2. Deben desarrollarse servicios como bancos de agua o mercados de alquiler de agua, así como instalaciones para aumentar el almacenamiento de agua (procedente de precipitaciones e inundaciones) sin afectar a la biodiversidad. Construir sistemas de reabastecimiento en caso de inundación en lugar de sistemas de protección podría representar un cambio de paradigma en la forma de concebir las infraestructuras hídricas. El agua de las inundaciones puede utilizarse para el riego y la recarga de acuíferos, y las ciudades esponja albergan un enorme potencial. También debe considerarse el uso del agua en cascada. Gracias a la tecnología de ósmosis inversa en circuito cerrado, una fábrica de cerveza danesa ha conseguido reciclar el 90 % de toda el agua utilizada para la limpieza y otros procesos industriales, y ha reducido el consumo de agua en un 58,8 % (o 500 000 m3 al año), eliminando en la práctica las aguas residuales del proceso de fabricación de cerveza, que requiere un uso intensivo de agua.

 

 4.3. En otro caso, una importante cooperativa lechera irlandesa procesa 11 millones de m3 de leche al año y extrae unos 11 000 m3 de agua al día del río local y de pozos en su principal planta de fabricación. Gracias a las tecnologías de tratamiento del agua, la planta devuelve cada día unos 14 500 m3 de agua limpia al río local. Esto significa que la central lechera regenera un 30 % adicional de agua limpia de alta calidad que vuelve al río local.

 

 4.4. En el sector de la construcción, el uso de la nanotecnología, en virtud de la cual el revestimiento ultrafino confiere al vidrio propiedades de autolimpieza, reduce de forma considerable los costes de limpieza de ventanas y el consumo de agua, en especial en edificios altos (13).

 

 4.5. Los sistemas de refrigeración híbridos, que combinan tecnologías de refrigeración por agua y aire, pueden reducir el consumo de agua hasta un 80 %, al tiempo que mantienen el rendimiento energético de las centrales.

 

 4.6. La tecnología que inyecta a presión el tinte en el tejido por medio de CO2 no utiliza agua y reduce el uso de productos químicos y energía en un 50 % en comparación con los métodos tradicionales (14).

 

 4.7. Todos estos ejemplos ilustran el enorme potencial de las tecnologías actuales y las oportunidades que puede ofrecer la industria europea si decide invertir intensivamente en investigación y desarrollo. Elaborar un itinerario de transición específico para el sector de las tecnologías limpias que aborde también la disponibilidad de la mano de obra necesaria es de suma importancia, como lo es desarrollar o actualizar nuevas tecnologías innovadoras a través de diversas opciones de financiación que se adapten a los retos en materia de agua. Es preciso redoblar los esfuerzos por transferir las buenas prácticas en materia de eficiencia en el uso del agua y reciclado de agua entre regiones, empresas y sectores, a través de instrumentos como la futura plataforma de partes interesadas del Pacto Azul Europeo.

5.   Ejecución del Fondo de Transición Azul en el ámbito industrial y puesta en marcha de una CCI por parte del EIT

 5.1. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) (15) calcula que todos los países de la UE gastan en conjunto una media de 100 000 millones EUR al año en suministro y saneamiento de agua. Sin embargo, esto no es suficiente para cumplir lo dispuesto en la Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas (16) y la Directiva sobre el agua potable (17) ni para cubrir las inversiones necesarias a fin de renovar las infraestructuras. Tampoco alcanza para garantizar el cumplimiento de la Directiva marco sobre el agua (18) y la Directiva sobre inundaciones (19) (20).

 

 5.2. Si la UE considera el agua una de sus prioridades para el próximo mandato legislativo, será clave abordar este déficit de financiación, que no puede cubrirse únicamente con fondos públicos y tasas, de ahí la necesidad de combinar la financiación pública y privada en un apoyo financiero común. Según el principio 12 y las acciones 14 a 17 de la Declaración del CESE sobre el Pacto Azul Europeo, el Fondo de Transición Azul debe:

— constituir un punto de entrada único para la financiación del agua a escala de la UE a través de un portal en línea específico que incluya la política de cohesión, la Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa y la política agrícola común, así como fondos adicionales que den apoyo a las industrias intensivas en el uso de agua para que sean más sostenibles, combinados con fondos privados (incluida la microfinanciación colectiva);

 

— basarse en una estructura de gobernanza que incluya a la sociedad civil;

 

— adoptar un enfoque integrado basado en concentraciones temáticas a nivel de los programas operativos;

 

— incorporar indicadores clave de rendimiento relativos al agua dentro del marco estratégico de la UE, fijar objetivos temáticos transversales entre los distintos fondos pertinentes y realizar un seguimiento cíclico en el marco del Semestre Europeo, a lo que deberían añadirse condicionalidades sociales;

 

— reflejar los indicadores sectoriales del agua definidos para sectores específicos en diferentes fondos, además del principio 10 y de la adopción de condicionalidades para las convocatorias de propuestas;

 

— adoptar un enfoque sectorial y regional, en el que los sectores intensivos en el uso de agua se beneficien de asignaciones especiales y tengan prioridad a la hora de acceder a los fondos;

 

— adoptar un enfoque plurianual y plurifondo que vaya en sinergia con los distintos períodos de programación;

 

— incluir una convocatoria de propuestas transnacional, teniendo en cuenta el enfoque por cuencas hidrográficas;

 

— coordinar estrechamente la financiación de las inversiones hídricas entre la Comisión Europea, el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo.

 

 

 5.3. Asimismo, es necesario aclarar y orientar de cara al futuro los procedimientos de licitación pública, con el fin de evitar utilizar el criterio del precio más bajo cuando las autoridades públicas adquieran tecnologías hídricas, e integrar las condicionalidades del agua en dichos procedimientos.

 

 5.4. Las inversiones en infraestructuras hídricas deben retirarse del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y tratarse como un bien común. También es importante vigilar de cerca la aplicación de las normas medioambientales, sociales y de gobernanza (que incluyen el agua) y adoptar un enfoque que abarque toda la cadena de suministro.

 

 5.5. Debe continuar el desarrollo de agrupaciones industriales del agua y su vinculación con los proyectos de Horizonte Europa y otros instrumentos de la UE al servicio de las industrias. El programa marco de investigación también debe incluir un capítulo sobre el agua.

 

 5.6. El trabajo realizado por la comunidad de conocimiento e innovación (CCI) sobre el clima del EIT constituye un excelente ejemplo de desarrollo de una comunidad de conocimiento e innovación sobre el agua, que ofrece soluciones ante la escasez de agua en el sur de Europa. El EIT aumenta el conocimiento mediante innovación, emprendimiento, educación y comunicación al apoyar a empresas emergentes en expansión y pymes, ofrecer soluciones, crear una sólida comunidad de expertos e intercambiar conocimientos (21). Sobre la base del impacto positivo mostrado por su modelo de innovación, el EIT pondrá en marcha una convocatoria de propuestas para una nueva CCI sobre el agua (22). Esta nueva CCI debe contribuir a abordar los principales retos económicos, medioambientales y sociales en materia de agua dulce, sequías e inundaciones —por ejemplo mediante el despliegue de ecosistemas de innovación para una sociedad eficiente en el uso del agua— y al mismo tiempo a colmar las lagunas en materia de educación, investigación, innovación y emprendimiento (23). Dado que, hasta la fecha, los retos en materia de agua dulce no se han abordado suficientemente a escala regional, nacional ni europea, la CCI sobre el agua debería centrarse en reforzar este aspecto. Debe beneficiarse de sinergias con otras iniciativas, como un acceso acelerado y sencillo al Fondo de Transición Azul, que podría conceder financiación o servir de garantía para acceder a financiación pública o privada.

 

 5.7. El CESE pide que se promueva la creación de laboratorios vivientes orientados al agua a fin de desarrollar, validar y ampliar las innovaciones, adoptar tecnologías y modelos de gobernanza y de negocio innovadores e impulsar políticas innovadoras.

Bruselas, 30 de mayo de 2024



El Presidente

del Comité Económico y Social Europeo

Oliver RÖPKE


(1)  Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «Industrias intensivas en agua y tecnologías eficientes en el uso del agua» (Dictamen de iniciativa) (DO C 349 de 29.9.2023, p. 74).

(2)   https://www.eesc.europa.eu/sites/default/files/files/declaration_for_an_eu_blue_deal_en.pdf.

(3)  Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «Industrias intensivas en agua y tecnologías eficientes en el uso del agua» (Dictamen de iniciativa) (DO C 349 de 29.9.2023, p. 74https://www.eesc.europa.eu/en/our-work/opinions-information-reports/opinions/water-intensive-industries-and-water-efficient-technologies.

(4)  Específicos, medibles, alcanzables, realistas y acotados en el tiempo (SMART, por sus siglas en inglés).

(5)   https://www.climate-kic.org/opinion/water-scarcity-in-southern-europe-problems-and-solutions/.

(6)  Ordóñez, R., et al., «Evaluation of MF and UF as pretreatment before to RO applied to reclaim municipal water substitution in a paper mill: A practical experience», Chemical Engineering Journal, volumen 166, número 1, 2011, pp. 88-98.

(7)   https://www.water.ie/projects/national-projects/leakage-reduction-programme/.

(8)   https://euroweeklynews.com/2024/01/08/water-reuse-in-murcia-a-game-changer-for-agriculture/.

(9)  Reglamento (UE) n ° 691/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 2011 , relativo a las cuentas económicas europeas medioambientales (DO L 192 de 22.7.2011, p. 1).

(10)   https://www.gov.uk/government/news/household-goods-to-carry-water-efficiency-labels#:~:text=New%20eco%2Dlabels%20to%20will,their%20energy%20and%20water%20bills.&text=Toilets%2C%20sinks%2C%20dishwashers%20and%20washing,today%20(Friday%2029%20September).

(11)   https://uwla.eu/.

(12)   https://www.water-reuse-europe.org/life-project-watsavereuse/.

(13)   https://www.azonano.com/article.aspx?ArticleID=5510.

(14)   https://www.theguardian.com/sustainable-business/sustainable-fashion-blog/2015/apr/24/nike-and-adidas-show-cautious-support-for-eco-friendly-dye-technology.

(15)   https://www.oecd.org/environment/financing-a-water-secure-future-a2ecb261-en.htm.

(16)  Directiva 91/271/CEE del Consejo, de 21 de mayo de 1991, sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas (DO L 135 de 30.5.1991, p. 40).

(17)  Directiva (UE) 2020/2184 del Parlamento Europeo y del Consejo de 16 de diciembre de 2020 relativa a la calidad de las aguas destinadas al consumo humano (DO L 435 de 23.12.2020, p. 1).

(18)  Directiva 2000/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2000, por la que se establece un marco comunitario de actuación en el ámbito de la política de aguas (DO L 327 de 22.12.2000, p. 1).

(19)  Directiva 2007/60/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 23 de octubre de 2007 , relativa a la evaluación y gestión de los riesgos de inundación (DO L 288 de 6.11.2007, p. 27).

(20)   https://commission.europa.eu/news/estimating-investment-needs-and-financing-capacities-water-related-investment-eu-member-states-2020-05-28_en.

(21)   https://www.eitfood.eu/projects/water-in-south-finding-innovative-solutions-for-water-scarcity-in-southern-europe.

(22)  La puesta en marcha de la nueva CCI depende del resultado de un análisis previo realizado por la Comisión Europea con la ayuda de expertos independientes, que evaluará la pertinencia estratégica de la nueva CCI en el ámbito del agua en relación con los retos mundiales y las prioridades políticas de la UE.

(23)  Agenda Estratégica de Innovación para 2021-2027 del EIT; https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:32021D0820


ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2024/4659/oj

ISSN 1977-0928 (electronic edition)

INDUSTRIA DE FABRICACIÓN DE DRONES - DICTAMEN DEL COMITE ECONOMICO Y SOCIAL EUROPEO.

    Por: Carlos A. FERREYROS SOTO

Doctor en Derecho

Universidad de Montpellier I Francia.

 

cferreyros@hotmail.com

RESUMEN

Entre las Conclusiones del Dictamen, el CESE considera que los drones nacen como productos de doble uso: civil y militar. La Comisión Europea reconoce que deben «contribuir no solo a los objetivos establecidos en la Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente, sino también a los objetivos del Plan de acción sobre las sinergias entre las industrias civil, de la defensa y espacial, adoptado en febrero de 2020, que incluye un proyecto emblemático sobre tecnologías de drones de la UE». El CESE apoya la voluntad de la Comisión de garantizar que se «determinarán y explotarán sistemáticamente las sinergias entre la industria civil y la defensa. Mejorarán la competitividad de la industria europea y reforzarán la autonomía estratégica de Europa, al permitir a los Estados miembros confiar en una tecnología competitiva de los drones de origen europeo».

El CESE respalda cualquier iniciativa de las partes interesadas públicas y privadas a escala nacional y regional que se centre en el desarrollo de la formación y la educación sobre el uso de drones y la creación de una cultura de uso responsable y seguro de los drones y sus servicios que mejore la confianza y la concienciación del público.

La UE también debe estar preparada para elaborar una estrategia consolidada con vistas a desarrollar un escudo común antidrones que le permita hacer frente a los múltiples riesgos derivados de las amenazas híbridas, los atentados terroristas, las agresiones de otros Estados e incluso los ataques de civiles.

A fin de acceder a normas similares y estándares europeos, las empresas, organizaciones públicas y privados interesados en asesorías, consultorías, capacitaciones, estudios, evaluaciones, auditorías sobre el tema, sírvanse comunicar al correo electrónico:cferreyros@hotmail.com

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European flag

Diario Oficial
de la Unión Europea

ES

Serie C


C/2024/4658

9.8.2024

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo

Industria de fabricación de drones: un estudio de caso para evaluar los resultados en un sector estratégico de las diferentes políticas en vigor para aumentar la autonomía estratégica europea

(dictamen de iniciativa)

(C/2024/4658)

Ponente:

Panagiotis GKOFAS

Coponente:

Patrice François CHAZERAND

Asesores

Dimitris BIMPAS (por el ponente del Grupo III)

Bastien MANCINI (por el coponente de la Categoría 1)

Decisión de la Asamblea

25.1.2023

Base jurídica

Artículo 52, apartado 2, del Reglamento interno

Sección competente

Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales

Aprobado en sección

15.5.2024

Aprobado en el pleno

30.5.2024

Pleno n.o

588

Resultado de la votación (a favor/en contra/abstenciones)

197/0/4

1.   Conclusiones y recomendaciones


1.1. La magnitud sin precedentes del uso de drones en los conflictos pone de relieve que se necesita urgentemente desarrollar en mayor medida una política industrial unificada en Europa que incorpore la innovación colectiva, la asociación y una regulación adecuada en los sectores industriales clave, y que se requiere una integración consciente y esfuerzos colaborativos entre los gobiernos y los sectores industriales para garantizar el liderazgo mundial de la UE.

 

 1.2. Para la independencia crítica de Europa, resulta fundamental vincular la Estrategia Europea para los Drones con la Estrategia Industrial de Defensa Europea e integrar la base industrial y tecnológica de la defensa europea (BITDE) a fin de apoyar la producción interior de drones de alta calidad y capacidad.

 

 1.3. Gracias a la integración óptima y estructurada de sus componentes, programas informáticos y redes de apoyo, los drones pueden desempeñar un papel decisivo, como han demostrado los hechos recientes en el campo de batalla (en Ucrania y Oriente Próximo).

 

 1.4. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) sigue abogando por mejorar la colaboración y la innovación y por aprovechar la legislación, como la Ley de Inteligencia Artificial y la Ley Europea de Chips, para potenciar la autonomía estratégica y reforzar la seguridad de los Estados y el crecimiento económico.

 

 1.5. El CESE subraya que la necesidad de coherencia entre la I+D militar y civil no hará sino aumentar a medida que los drones utilicen más la automatización, el aprendizaje automático y la inteligencia artificial (IA). Como muestra el informe del Grupo de Líderes de Drones, se necesita una mayor conexión entre los distintos sectores en los planos tecnológico y administrativo, sin que ello ponga en riesgo el presupuesto destinado a I+D para tecnologías tanto civiles como militares. El CESE respalda la senda de la armonización con el fin de agilizar el desarrollo de las aplicaciones de doble uso y mejorar su eficiencia y compatibilidad.

 

 1.6. La elaboración de una hoja de ruta estratégica para la tecnología de los drones en Europa es imprescindible para las tecnologías críticas de drones y los sistemas de drones de doble uso que puedan proporcionar un enfoque estructurado de cara a impulsar la tecnología de drones.

 

 1.7. Debe estudiarse con detenimiento la posibilidad de prestar apoyo financiero a las posibles inversiones en la producción de drones y en la integración de las cadenas de suministro y de valor. El CESE señala que, en concreto, el mercado europeo de drones está compuesto principalmente por pymes que anhelan la seguridad que aporta un flujo constante de contratación pública y regímenes de financiación específicos adaptados para apoyar la I+D. Una mayor flexibilidad en la política de competencia contribuiría a ampliar el acceso a los programas de ayudas estatales.

 

 1.8. Se proponen varias medidas para impulsar la aplicación de la Estrategia 2.0 para los Drones:

— Aunque su aplicación sea complicada, el Reglamento relativo a U-Space es fundamental para los operadores de sistemas de aeronaves no tripuladas. Se hace muy necesaria una comprensión común de esta nueva normativa.

 

— La UE debe comprometerse más activamente a escala mundial, sobre todo en lo que respecta a los procedimientos de certificación.

 

— La aceptación social de las operaciones de movilidad aérea innovadora resulta vital, puesto que el apoyo de la UE puede reforzar el ecosistema general de la aviación, lo que contribuirá a su crecimiento y sostenibilidad.

 

 1.9. Además, una estrategia concreta debe tener en cuenta los recientes avances y necesidades en el ámbito de la protección civil, la prestación de asistencia sanitaria, el impacto del cambio climático y la competitividad en los sectores de la agricultura, el transporte y la logística.

 

 1.10. El CESE respalda cualquier iniciativa de las partes interesadas públicas y privadas a escala nacional y regional que se centre en el desarrollo de la formación y la educación sobre el uso de drones y la creación de una cultura de uso responsable y seguro de los drones y sus servicios que mejore la confianza y la concienciación del público.

 

 1.11. La UE también debe estar preparada para elaborar una estrategia consolidada con vistas a desarrollar un escudo común antidrones que le permita hacer frente a los múltiples riesgos derivados de las amenazas híbridas, los atentados terroristas, las agresiones de otros Estados e incluso los ataques de civiles.

2. Antecedentes del Dictamen, incluida la propuesta legislativa en cuestión

 2.1. Aunque pueden desplazarse sobre y bajo tierra y agua, los drones examinados en el presente Dictamen pueden considerarse máquinas voladoras no tripuladas relativamente baratas, polivalentes y para todo tipo de condiciones meteorológicas, capaces de supervisar, mantener y operar eficazmente todo tipo de redes y conexiones, posibilitar la agricultura de precisión, garantizar entregas a domicilio rápidas y ubicuas o llevar a cabo operaciones de salvamento en entornos hostiles, entre otras funciones. Se sustentan en una serie de tecnologías de vanguardia, como una conectividad inalámbrica de baja latencia, materiales compuestos ligeros, motores eléctricos de alto rendimiento o controles basados en la IA, entre otras.

 

 2.2. La Estrategia Europea para los Drones 2.0 de 2022 establece como prioridad el desarrollo de un ecosistema seguro y eficiente de los drones. En la Comunicación conjunta de la Comisión Europea (1), de junio de 2023, sobre una Estrategia Europea de Seguridad Económica, se proponía establecer un marco común destinado a lograr la seguridad económica y centrado en desarrollar la capacidad industrial de la UE, mejorar su competitividad y reforzar la independencia económica en ámbitos críticos y estratégicos.

Desde 2019, se han operado drones en toda la UE con arreglo a lo dispuesto en los Reglamentos 2019/947 y 2019/945. Al dar prioridad a la seguridad, en 2020 se adoptaron tres Reglamentos de Ejecución sobre U-Space para abordar el sistema de gestión del tránsito aéreo para drones.

 

 2.3. El CESE señala que, si bien los drones llevan utilizándose en el sector de la defensa durante los últimos treinta años, faltan capacidades militares europeas de drones, mientras que aeronaves no tripuladas adquiridas como mercancía barata compiten con éxito en Ucrania y Oriente Medio contra caros misiles dotados de tecnología puntera. La Estrategia Industrial de Defensa Europea, adoptada en marzo de 2024, destaca el hecho de que la capacidad dirigida a aumentar rápidamente y lograr la producción en masa de drones puede considerarse un elemento clave de la preparación de la UE en materia de defensa frente a conflictos de alta intensidad. Pese a la encomiable determinación de la Comisión de aprovechar las sinergias entre las industrias civil, de la defensa y espacial, resulta difícil abrirse camino en lo que a menudo se considera prerrogativa nacional. Sin embargo, se trata del principal factor del que depende el éxito de la competitividad del ecosistema europeo de drones y las capacidades de defensa de la Unión. El auge de los conflictos de alta intensidad no deja otra opción a la Comisión Europea que pedir a las fuerzas armadas de los Estados miembros que adquieran de proveedores europeos equipos y capacidades de defensa rentables, de alta calidad y adaptados a nuestro nuevo entorno estratégico, procurando que se haga un uso adecuado de los fondos públicos. Constituye un requisito apremiante y urgente para albergar una industria europea de defensa viable.

 

 2.4. La rentabilidad es una característica inherente a los drones, por lo que el CESE recomienda encarecidamente tratar el sector de los drones como un caso piloto para un apoyo público a medida. En la actualidad, el dinámico ecosistema de agentes pequeños pero muy innovadores y sofisticados repartidos por toda Europa adquiere componentes clave sobre todo en el extranjero, por falta de un tamaño de mercado adecuado. Además, la fabricación de drones está experimentando dos avances revolucionarios: los vehículos no tripulados están sustituyendo a los tripulados a medida que la IA aumenta su rendimiento y la amplia mercantilización del armamento está reduciendo el precio de los sistemas de armas eficaces. La UE debe prestar apoyo a la industria europea para subirse a esta potente ola doble e impulsar su competitividad mundial: está en juego el futuro de Europa, tanto civil como militar. La adquisición de drones será una buena manera de poner a prueba la contratación pública conjunta de la UE, que hasta la fecha ha tenido escaso éxito. Una coordinación transfronteriza sin deficiencias contribuirá a integrar plenamente el mercado de los drones en el mercado único. En caso de que este objetivo resulte demasiado ambicioso, el CESE recomienda que, conforme al espíritu de la Cooperación Estructurada Permanente, la Comisión fomente coaliciones de voluntarios, lo que podría convertirse en una especie de «airbus de los drones». Los retos a los que se enfrentaron entonces, en los años setenta del siglo pasado, eran igualmente abrumadores y el resultado fue muy alentador. Deben descartarse los candidatos que rechacen la eficiencia ecológica, la neutralidad climática, el respeto de la legislación laboral y los valores democráticos.

3. Observaciones generales

 3.1. Las grandes tensiones geopolíticas en la periferia europea han puesto de manifiesto una creciente incertidumbre, que exige una revisión urgente de las dependencias críticas económicas y políticas y de las prioridades políticas a escala de la UE.

 

 3.2. Los recientes dictámenes del CESE (2), centrados en conciliar la necesidad de elaborar iniciativas para lograr la autonomía estratégica y de proteger las infraestructuras críticas y mejorar al mismo tiempo la competitividad del sector de la industria, en especial en el ámbito de las tecnologías digitales y espaciales, junto con otros dictámenes (3) en los que se subraya la importancia de las sinergias duales entre los sectores civil, militar y digital, han abordado la manera de contribuir a los objetivos de autonomía estratégica, sostenibilidad, soberanía e independencia crítica. Como afirma el académico Paul Timmers en una reciente publicación (4), «la autonomía estratégica se compone de las capacidades, las competencias y el control para decidir y actuar sobre aspectos esenciales de nuestra economía, sociedad y democracia. El reto consiste en adaptar la elaboración de políticas a la realidad geopolítica y tecnológica» [cita original en inglés].

 

 3.3. El CESE considera que los drones nacen como productos de doble uso. La Comisión Europea reconoce que deben «contribuir no solo a los objetivos establecidos en la Estrategia de Movilidad Sostenible e Inteligente, sino también a los objetivos del Plan de acción sobre las sinergias entre las industrias civil, de la defensa y espacial, adoptado en febrero de 2020, que incluye un proyecto emblemático sobre tecnologías de drones de la UE». El CESE apoya la voluntad de la Comisión de garantizar que se «determinarán y explotarán sistemáticamente las sinergias entre la industria civil y la defensa. Mejorarán la competitividad de la industria europea y reforzarán la autonomía estratégica de Europa, al permitir a los Estados miembros confiar en una tecnología competitiva de los drones de origen europeo».

 

 3.4. Los ataques y amenazas híbridos y las formas no convencionales de guerra también deben tenerse en cuenta a la hora de diseñar drones para disuadir o combatir determinadas acciones no provocadas, como atentados terroristas, armas biológicas y violencia individual o grupal.

 

 3.5. El CESE también apoya el planteamiento de la Comisión Europea de ajustar el marco regulador para el uso de drones partiendo del principio de que la seguridad es lo primero. De ello se desprende que las campañas de sensibilización deben centrarse en los entes locales y regionales y en la población con el fin de informarles de las ventajas del uso de drones y de mejorar la confianza de los ciudadanos en las tecnologías digitales.

 

 3.6. Se han trazado líneas básicas entre la gestión y la conceptualización del uso de drones en la esfera pública: una normativa laxa y orientada a la seguridad en el transporte civil y el uso recreativo; normas complejas y tecnologías bloqueadas en las aplicaciones militares. Ante la falta de preparación que ha puesto de manifiesto la guerra de Ucrania, Europa necesita urgentemente mejorar las economías de escala y las sinergias duales para reforzar sus defensas, empezando por aumentar la coordinación en el seno de la Comisión Europea.

 

 3.7. La escala es importante para la producción local competitiva de todos y cada uno de los componentes de los drones, por lo que el CESE pide que se adopten con celeridad medidas y políticas sobre la producción de drones y que se garantice un volumen suficiente de piezas brutas, semiconductores, conjuntos de circuitos integrados y motores para el montaje de drones; estas piezas de fabricación interna sustituirán las importaciones y reducirán las dependencias críticas de materias primas. Aunque en términos más generales la UE debe apoyar los esfuerzos de los Estados miembros por destinar la mayor parte de sus presupuestos a adquirir equipos y sistemas de proveedores europeos, la salud de la industria europea de los drones depende directamente del grado de solidez y autonomía en el futuro de las tecnologías facilitadoras (desde los motores eléctricos a los materiales compuestos o la IA).

 

 3.8. Mejora de las capacidades militares: si «las capacidades militares europeas de drones siguen estando menos maduras que en otras regiones del mundo, mientras que la contribución potencial de los drones militares a la futura autonomía estratégica europea está ampliamente reconocida», el diseño, la producción y el uso de la tecnología de drones en el sector militar deben ser más avanzados y supervisarse con atención.

 

 3.9. La fragmentación de nuestro mercado interior obliga a sacar de Europa la producción de la mayor parte de los sistemas electrónicos incorporados en los drones. En la actualidad, las empresas europeas adquieren componentes electrónicos de vendedores que desconocen su origen. A este respecto, el CESE valora positivamente el lenguaje contundente que ha empleado la Comisión en su Comunicación de 24 de enero de 2024«Afianzar la seguridad económica europea: introducción a cinco nuevas iniciativas» para advertir de «diversas acciones que podrían tratar de interferir en las decisiones legítimas y soberanas de la UE y sus Estados miembros o de instrumentalizar, por otros medios, las dependencias económicas en las relaciones con la UE».

 

 3.10. El CESE apoya el énfasis que ha puesto la Comisión en las normas y la interoperabilidad. En este sentido, las acciones emblemáticas 15 (un proceso multilateral para «seguir adaptando los requisitos de certificación para aplicaciones civiles y militares a los establecidos por la AESA, teniendo en cuenta al mismo tiempo las especificidades militares y las normas de certificación militar existentes») y 16 («nuevos escenarios estándar para las operaciones civiles que puedan facilitar los casos de uso militar correspondientes») son dignas de apoyo.

 

 3.11. El CESE coincide con la Comisión en que el «desarrollo de drones de última generación con requisitos de ciberseguridad más elevados, en particular en las categorías de operaciones “abiertas” y “específicas”, podría proporcionar una ventaja competitiva a la industria de la UE».

 

 3.12. La eficiencia económica y ecológica exige sustituir progresivamente el factor humano y la aeronáutica costosa (helicópteros o aeronaves) para responder a crisis urgentes. En términos más generales, desde la vigilancia periódica de infraestructuras críticas hasta la entrega de medicamentos o paquetes, pasando por la aplicación de la ley y el orden público, los drones son esenciales para una transición ecológica rápida y saludable.

 

 3.13. Fomentar la I+D coordinada en tecnologías digitales y en las industrias espacial y de los drones nutrirá nuevas herramientas susceptibles de multiplicarse exponencialmente —según Drone Industry Insights (5), el mercado de los drones prevé superar los 50 000 millones EUR de aquí a 2030— y reforzará la soberanía tecnológica de Europa, siempre que se aplique una normativa estricta que disuada de las fugas de tecnología hacia agentes no pertenecientes a la UE.

 

 3.14. La UE considera que la producción local de drones es una cuestión de soberanía o autonomía estratégica, por lo que el CESE recomienda que, además de la contratación conjunta expuesta en el punto 2.5, se concedan subvenciones a los fabricantes de la UE, incluso para artículos de tecnología relativamente baja como motores eléctricos, y se fomente el desarrollo transfronterizo. En efecto, la ampliación es la única manera de que los productores locales puedan competir con terceros países; de ahí que sea la única solución para que los ejércitos europeos se abastezcan a escala local a lo largo de toda la cadena de valor de los drones.

 

 3.15. La línea de productos de los fabricantes de drones abarca una gran variedad de artículos, desde juguetes ligeros hasta bombarderos voladores de 10 toneladas, lo que dificulta la clasificación. Sin embargo, el CESE se muestra de acuerdo con el enfoque centrado en el funcionamiento que ha adoptado la Comisión.

 

 3.16. El CESE apoya plenamente la acción emblemática 9 relativa a la intención de la Comisión de «seguir proporcionando financiación para la investigación e innovación en materia de drones y su integración en el espacio aéreo en el marco del programa Horizonte Europa y del Fondo Europeo de Defensa». Más en concreto merecen también apoyo las acciones emblemáticas 10 y 11 sobre una posible modificación del marco vigente de financiación.

 

 3.17. Es fundamental activar diferentes regímenes de financiación para aprovechar los solapamientos entre las aplicaciones de alta tecnología y las compras de materias primas fundamentales, de modo que puedan producirse bienes innovadores y sustituirse las modalidades convencionales de misiones y transporte aéreos (misiones tripuladas, helicópteros) por drones y de misiones no tripuladas. En consecuencia, debe disponerse de un conjunto de opciones y mecanismos, ya sea a través de tipos de financiación normalizados, el Instrumento de Recuperación de la Unión Europea y los fondos nacionales de recuperación y resiliencia o a través de instrumentos financieros personalizados del Banco Europeo de Inversiones o de proyectos de la UE.

 

 3.18. El CESE reconoce que el desarrollo de la fabricación de drones y su uso generalizado deben vincularse a una revisión de los planes de formación y educación. Los cursos de contenidos específicos (similares a los de conducción de automóviles o navegación de buques) pueden resultar útiles para reducir las lagunas de conocimientos entre la población local, incluidos los profesionales (funcionarios de correos o usuarios de transportes, entre otros), los trabajadores, la ciudadanía, los funcionarios públicos e incluso las fuerzas armadas.

 

 3.19. Debe prestarse especial atención a la creación de una cultura de uso responsable y seguro de los drones y sus servicios y de confianza pública, tal y como se establece en la acción emblemática 4, que permita el uso óptimo de los drones en función del entorno de que se trate. Debe concederse a los entes locales o los organismos autónomos permisos para, entre otras cosas, ajustar el marco de uso en zonas protegidas, bosques y lagos y fijar objetivos sensibles. Es preciso estudiar las buenas prácticas que se aplican en el caso de aparatos similares, como patines, bicicletas y patinetes eléctricos, a fin de reducir ciertos riesgos de uso indebido.

El sector logístico y el sector del transporte

 3.20. Los empleados y las pequeñas empresas necesitan apoyo para enfrentarse a las repercusiones adversas de la transición al transporte y al suministro automatizados, entre otros ámbitos. En un momento de solapamiento crítico, la industria de los drones está en posición de ofrecer a la industria aeroespacial modelos a escala y bancos de pruebas reales para nuevos prototipos y tecnologías, con lo que se eliminarían los riesgos para las personas y se abaratarían los costes de los experimentos.

Protección de la salud

 3.21. Debe diseñarse una política de inversión en contenidos específicos para atraer financiación y a fabricantes de drones al ámbito del desarrollo de herramientas que faciliten los telediagnósticos y el transporte de material médico, medicamentos y pruebas médicas a zonas rurales, de ultramar y remotas.

Medio ambiente y protección civil

 3.22. La participación de la Dirección General de Protección Civil y Operaciones de Ayuda Humanitaria Europeas (ECHO) en la creación de productos de drones personalizados para prevenir, vigilar y evaluar catástrofes naturales es esencial, ya que supondrá que los Estados miembros dispongan de herramientas comunes y procesos armonizados en el ámbito de la protección de la naturaleza y del medio ambiente (por ejemplo, frente a la contaminación hídrica, acústica y atmosférica o los residuos), de los animales y de la población civil.

 

 3.23. El desarrollo del mercado de los drones debe estar en consonancia con el Pacto Verde y las prioridades de la economía circular establecidas en la legislación y las políticas europeas.

Responsabilidad social y el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)

 3.24. El CESE reconoce que la confianza de la ciudadanía en las tecnologías digitales siempre mejora como resultado de unas normas y directrices claras destinadas a salvaguardar los derechos humanos y la privacidad. A este respecto, el código de conducta sobre el vuelo de drones y los vídeos de formación de la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (AESA) (6) son un buen punto de partida que merece la pena ampliar y desarrollar a través del diálogo con los interlocutores sociales y la sociedad civil.

4. Observaciones particulares

 4.1. La estrategia europea para una política de drones no debe considerar la industria de los drones como una prerrogativa exclusiva de expertos militares o en alta tecnología. Los drones ya están entrando —sin que apenas lo advirtamos— en muchos ámbitos civiles, como los servicios postales, las obras públicas, los repartos, el arte y el cine. Arrojan nueva luz sobre nuestra visión de la naturaleza, el desarrollo urbano y rural y nuestra herencia histórica y cultural.

 

 4.2. El CESE no puede sino secundar las expectativas de la Comisión (7) de que el «ecosistema de los drones proporcionará empleo, promoverá y protegerá los conocimientos tecnológicos europeos y brindará oportunidades de crecimiento para la economía de la UE en su conjunto, permitiendo a las empresas europeas, incluidas las nuevas pymes, crecer y prosperar como líderes mundiales».

 

 4.3. El sector agrícola debe beneficiarse en mayor medida de la introducción de tecnologías de drones para vigilar y valorar las condiciones meteorológicas, la capacidad de cosecha, la estimación de daños y el uso del agua, así como para evaluar la productividad.

 

 4.4. Conviene animar a los trabajadores y científicos altamente cualificados, en especial a las mujeres, a participar en proyectos conjuntos de I+D sobre fabricación de drones y formar a estos profesionales sobre la manera de comercializar drones de forma socialmente responsable. Las subvenciones de la UE deben apoyar a los centros de I+D alojados en las universidades técnicas y centrados en la I+D de los drones y a las empresas de la UE que desarrollan tecnologías conexas, al margen de que haya o no colaboración académica con centros de I+D o universidades de fuera de la UE.

 

 4.5. El CESE también coincide en que «los servicios de drones deben promoverse sobre la base de la inclusividad, el acceso asequible y la sostenibilidad, y no limitarse a unos “pocos ricos”». Sin embargo, este noble objetivo no se alcanzará sin un apoyo adecuado a los fabricantes.

 

 4.6. En cuanto a la coordinación institucional y la protección de los valores democráticos, el CESE destaca que es esencial disponer de un marco normativo para el uso de los drones, a fin de no comprometer los derechos democráticos de las personas. Debe prohibirse a gobiernos y propietarios privados el uso abusivo de drones con el fin de reprimir los derechos democráticos. Por consiguiente, deben regularse las competencias de las autoridades judiciales e independientes en la toma de decisiones sobre el uso de drones por razones de interés público.

Bruselas, 30 de mayo de 2024.

El Presidente

del Comité Económico y Social Europeo

Oliver RÖPKE


(1)   https://ec.europa.eu/commission/presscorner/detail/es/IP_23_3358

(2)  Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación conjunta al Parlamento Europeo, al Consejo Europeo y al Consejo sobre la «Estrategia Europea de Seguridad Económica» [JOIN(2023) 20 final] (DO C, C/2024/2489 de 23.4.2024, ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2024/2489/oj).

(3)  Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — Plan de acción sobre las sinergias entra las industrias civil, de la defensa y espacial» [COM(2021) 70 final] (DO C 374 de 16.9.2021, p. 66).

(4)   https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-3-031-45304-5_36

(5)   Global Drone Market Report 2023-2030https://droneii.com/product/drone-market-report.

(6)   https://www.easa.europa.eu/es/light/topics/flying-drone-how-be-safe-drone-pilot

(7)   https://transport.ec.europa.eu/system/files/2022-05/Drone_Leaders_Group_Report_2022-04-26.pdf


ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2024/4658/oj

ISSN 1977-0928 (electronic edition)