martes, 28 de julio de 2026

LA REBELION ANTI-IA - LE NOUVEL OBSERVATEUR

 Por: Carlos A. FERREYROS SOTO

Doctor en Derecho

Universidad de Montpellier I Francia.

cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

RESUMEN

El texto traducido por el suscrito sobre “La Rebelión Anti-IA” del número 3229 de la revista “Le Nouvel Observateur” correspondiente a la semana del  23 al 29 de julio de 2026, cuyo autores son Dominique Nora (con Sébastien Billard y Corinne Bouchouchi) representa una corriente de resistencia crítica frente a la IA, centrada en el poder corporativo (Big Techs), riesgos sociales y ambientales, y defensa de derechos, mientras que las principales corrientes pro‑IA perciben la IA como motor de progreso, innovación y productividad, confiando en que los daños pueden mitigarse sin frenar sustancialmente su expansión.

  • El texto denuncia un desarrollo de la IA demasiado rápido, concentrado y poco democrático, dominado por grandes empresas y tecno-oligarcas, con impactos negativos sobre empleo, creatividad, salud mental, cultura, infancia y medio ambiente.
  • Las corrientes pro-IA (tecno-utopismo, aceleracionismo, innovación pro‑mercado) destacan sobre todo los beneficios económicos, científicos y sociales y consideran que los problemas pueden corregirse mediante mejoras técnicas, ética “Por diseño (By design”) y regulación ligera, sin cuestionar el modelo de crecimiento.
  • Donde el texto ve saqueo de propiedad intelectual y extracción masiva de datos, las corrientes favorables hablan de aprovechamiento necesario de información y oportunidades de nuevos modelos de negocio para creadores.
  • La regulación aparece en el texto como barrera imprescindible frente al poder de las big tech (ejemplo: Ley de IA y Ley Darcos en Europa), mientras que los enfoques pro-IA temen que una regulación fuerte frene la competitividad y la innovación.

En términos teóricos y de política pública, el texto se sitúa claramente en una posición estructuralmente crítica: no discute solo ajustes o “buenas prácticas”, sino la propia arquitectura de poder, la aceleración de un modelo económico que sostiene la expansión de la IA. Frente a ello, las corrientes pro-IA mantienen una narrativa de progreso inevitable y deseable, donde la prioridad es aprovechar el potencial de la tecnología y gestionar los riesgos como externalidades.

Un espacio de convergencia posible estaría en reconocer que:

  • La IA aporta utilidad real en ciencia, salud y servicios.
  • Pero requiere de fuertes controles democráticos, relacionados con los derechos de la personas, sus creaciones intelectuales, transparencia, redistribución justa de beneficios y límites materiales (ambientales, laborales, culturales) para evitar escenarios de “rebelión” que revela el texto.

A fin de acceder a normas similares y estándares europeos, las empresas, organizaciones públicas y privadas interesadas en asesorías, consultorías, capacitaciones, estudios, evaluaciones, auditorías sobre el tema, sírvanse comunicar al correo electrónico:cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

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La rebelión anti-IA Por Dominique Nora (con Sébastien Billard y Corinne Bouchouchi)

En Francia y Estados Unidos se están organizando movimientos de revuelta contra la inteligencia artificial. Científicos, especialistas en medio ambiente y tecnología, y empleados… Sumérgete en la galaxia de estos luchadores de la resistencia.

En menos de cuatro años, la inteligencia artificial ha conquistado el mundo. Sin embargo, en Francia y Estados Unidos se están organizando movimientos de protesta en diversos frentes. Activistas, científicos de IA, especialistas en medio ambiente y tecnología, y empleados comunes… un vistazo al universo de quienes se resisten y expresan el creciente temor y la desconfianza que genera esta nueva tecnología.

El primer día, Michaël Trazzi sonríe y luce bien; al séptimo, sus mejillas están hundidas y su mirada triste. A mediados de septiembre de 2025, este activista francés de 30 años inició una huelga de hambre frente a la sede londinense de DeepMind, la filial de inteligencia artificial (IA) del gigante estadounidense Google, todo ello transmitido en YouTube. El objetivo: denunciar el rumbo que han tomado los gigantes tecnológicos en el campo de la IA. En abril, el activismo anti-IA cobró mayor relevancia cuando el texano Daniel Moreno-Gama, de 20 años, arrojó un cóctel Molotov a la casa de Sam Altman, director de OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT. Por ello, la administración estadounidense teme ahora la proliferación de esta generación de activistas. Si bien ninguno de los opositores a la IA es tan radical como Michaël ni tan violento como Daniel, sus acciones simbolizan una rebelión original contra el auge global de la inteligencia artificial.

El desafío aumenta a medida que su uso se convierte en un mero ejercicio de entrenamiento. Ninguna tecnología en la historia se ha adoptado tan rápidamente: según una encuesta de Ifop, casi dos tercios de los franceses afirman usar IA generativa, que solo lleva disponible tres años y medio. En comparación, ¡se estima que se necesitarían cuatro siglos para formar un equipo de equipos como el de los empleados! Y, sin embargo, uno de cada dos franceses desconfía de estas tecnologías, ya sea por la veracidad de la información que producen o por las fuentes tipográficas utilizadas. Solo el 8% de los encuestados apoya el desarrollo de la IA, según una consulta realizada por OpinionWay. ¿A qué se debe esta ambivalencia? A partir de ahora, la opinión pública se ve impulsada por el poder de estos modelos y el reconocimiento de su potencial utilidad en la ciencia y la medicina. Por otro lado, se considera que su adopción es una medida forzada que sacude la sociedad demasiado rápido, con el riesgo de generar daños masivos, agravar las desigualdades o provocar catástrofes. Un temor que alimenta una creciente rebelión.

Freno Reglamentario

“La IA plantea peligros extremos a corto plazo para la humanidad”, denuncia Maxime Fournes, líder del movimiento Pause AI. “Debemos encontrar la manera de transformar la creciente ira en algo constructivo”. De hecho, la crítica se centra menos en la tecnología en sí que en el ritmo frenético de su ascenso al poder, dictado por la arrogancia de media docena de tecno-oligarcas, preocupados principalmente por dominar el mundo mañana. Personajes como Elon Musk (Tesla, SpaceX), Sam Altman (OpenAI), Dario Amodei (Anthropic) y otros como Mark Zuckerberg (Meta) o Sundar Pichai (Google) - a quienes “Le Nouvel Obs” calificó de “falsos profetas” en junio - lanzan modelos cada vez más potentes cada semana, sin tener en cuenta el bien común ni el principio de precaución. Y la guerra económica que se opone a los competidores chinos (ByteDance, Alibaba, Baidu, DeepSeek…) hace ilusoria toda negociación de una moratoria mundial. Además del tsunami, se observa un aplanamiento del planeta, sin una desaceleración regulatoria. Únicamente en Europa se ha promulgado una Ley de IA, que protege los derechos y la seguridad de los ciudadanos, para gestionar los sistemas según su nivel de riesgo, desde “mínimo” hasta “inaceptable”, es decir, prohibido. A diferencia de anteriores oleadas de innovación, los más resistentes son los trabajadores cualificados y los jóvenes, lo que puede parecer contradictorio: en Estados Unidos, la mitad de los jóvenes de entre 18 y 29 años encuestados preferiría vivir en el pasado, frente a solo el 38% en el presente y el 15% en el futuro, según una reciente encuesta de NBC. El rechazo es tal que el ex CEO de Google, Eric Schmidt, fue abucheado el pasado mes de mayo cuando elogió la IA ante los recién graduados de la Universidad de Arizona. Esta preocupación pública está siendo amplificada por voces influyentes. El senador Bernie Sanders, pilar de la izquierda estadounidense, rechaza la idea de que “el futuro de la humanidad [deba] ser determinado por un puñado de multimillonarios que desarrollaron la IA para enriquecerse y volverse aún más poderosos”. Aún más sorprendente: el propio Papa León XIV pidió "desarmar a la IA" antes de que domine a la humanidad. "Una IA más moral es inútil si esa moralidad la decide un puñado de personas", afirmó en su primera encíclica, refiriéndose, sin nombrarlos, a los multimillonarios de Silicon Valley y su influencia ideológica.


El activista Michael Trazzi, quien habia emprendido en setiebre 2025 una huelga de hambre delante de los locales londinenses de Google DeepMind, conduce la manifestacion contra la carrera al IA en San Francisco, el 11 de julio.

"EL TRABAJO CREATIVO DE CENTENAS DE MILLONES DE PERSONAS HA SIDO ROBADO POR LAS PERSONAS MAS RICAS DEL MUNDO."              Bernie Sanders SENADOR DE LOS ESTADOS UNIDOS DE AMERICA.

Sorpresa: fueron los mejores científicos de esta disciplina quienes encendieron la llama de la desconfianza. Los ganadores del premio Turing 2018, los canadienses Yoshua Bengio y el británico-canadiense Geoffrey Hinton, no dejaron de hacer sonar la alarma cuando fue causada por una interrupción incontrolada de una tecnología… ¡que ellos mismos inventaron! Aunque no comparte sus escenarios apocalípticos, su co-ganador francés, Yann LeCun (quien recientemente dejó Meta para fundar su laboratorio), considera que permite un oligopolio tecnológico el control del acceso universal al conocimiento, al conocimiento y a la información, con la Democracia en peligro. De ahí su proyecto Tapestry, que pretende dotar a los estados de IA soberana.

 

PROPIEDAD INTELECTUAL


Preocupados por seguir recaudando las enormes sumas necesarias para su vertiginoso avance, los líderes de OpenAI y Anthropic - que se preparan para sus próximas OPV y están valoradas en 852.000 millones y 965.000 millones de dólares respectivamente - también han alimentado el temor, pregonando las capacidades y la capacidad de autoaprendizaje de sus modelos. El 14 de julio, durante una visita con Demis Hassabis de Google DeepMind, este evocó «un momento crucial en la historia de la humanidad» y propuso un marco global para una mejor gestión del desarrollo de la IA. El motivo es que los aprendices de brujos de IA comienzan a temer es la reacción negativa: «Estamos perdiendo el apoyo popular a la IA», lamentó el director de una importante empresa estadounidense de IA, que habló bajo condición de anonimato.


De hecho, la protesta, particularmente marcada en Francia, Estados Unidos y Canadá, se libra en múltiples frentes. En principio por el de la propiedad intelectual. «La base de la inteligencia artificial es la inteligencia colectiva de la humanidad», insiste Bernie Sanders. «¡El trabajo creativo de millones de personas ha sido robado por las personas más ricas del mundo!» Una apropiación del conocimiento, de la cultura y de la experiencia de todos, sin consentimiento ni remuneración. Canciones, películas, fotografías, obras de arte, artículos profesionales, libros, códigos de información, investigaciones científicas, conversaciones en línea... Nada escapa a este gran saqueo.

 

En Francia, la propuesta de la Ley Darcos, que, a petición de las organizaciones de derechos de autor, debe establecer una «presunción de uso de contenidos culturales» por parte de las IA, abriendo así la posibilidad de remuneración contractual, fue votada en abril en el Senado. Pero un intenso lobby de los actores tecnológicos - sin el campeón tricolor Mistral - ha bloqueado hasta ahora su examen en la Asamblea Nacional. «Es una lucha por una puesta en mercado esencial del derecho de autor, confiada a un representante de los intereses culturales. Por desgracia, el gobierno se niega a apoyarnos, con el sostén de Rassemblement National.» En el lado de los medios también, dos visiones se oponen. Están quienes, como el «New York Times», atacan a las empresas involucradas en los procesos judiciales, denunciando «un robo inescrupuloso de propiedad intelectual, que se está produciendo a una escala sin precedentes». Y quienes, como el grupo Le Monde y «Le Nouvel Obs», prefieren firmar acuerdos con fabricantes de IA, monetizando así el derecho de acceso a su obra.


En otro plano, la IA es cuestionada de trabajar para el beneficio psicológico que llevan a cabo sus usuarios, algo que se observa principalmente entre los jóvenes. La red social TikTok, impulsada por IA, tiene como objetivo incitar a menores franceses al suicidio. Los chatbots o IA conversacional también han provocado, tanto en Estados Unidos como en Europa, el suicidio de jóvenes que se habían enamorado de ellos. En general, los profesionales de la salud mental están preocupados por la antropomorfización de estos programas serviles, que distorsionan el concepto mismo de alteridad. Si bien la Unión Europea implementa progresivamente su arsenal regulatorio, la proporción de lagunas en su marco, particularmente en ciberviolencia, se perpetúa en un 99% contra mujeres y niños. Esto es lo que ha mostrado  es el momento de la negociación de Grok, la IA disponible en Red Social X, propiedad del magnate Elon Musk. En la versión final de 2025, una modificación de su algoritmo mantiene la posibilidad de manipular fotos para crear, en pocos clics, imágenes falsas sexualizadas o pornográficas. En los últimos días, Grok ha generado 3 millones y 20.000 dólares de puesta en escena de abusos sexuales a menores. Prácticas desviadas concretas ya están disponibles: en 2026, Google Play Store (que cuenta con aplicaciones para teléfonos Android) ofrecía 55 versiones diferentes de sus dispositivos, además de las 47 de la App Store de iPhone. El último año, las fotos de menos de 1,2 millones de menores fueron manipuladas para convertirlas en imágenes sexualizadas, según la UNICEF.

Convocado por la justicia francesa para responder por este abuso, Elon Musk no compareció. Se ha abierto una investigación y se ha presentado otra denuncia en el Reino Unido. Sin embargo, estos avances también se ven obstaculizados: en Bruselas, la investigación de los servicios de la Comisión Europea se ha ralentizado por orden de su presidenta, Úrsula von der Leyen, deseosa de evitar molestar a Estados Unidos bajo el mandato de Donald Trump. « ¡Qué vergüenza, señora presidenta! ¡Al no hacer nada, está fomentando el abuso infantil!», exclamó durante una sesión pública la euro partidista verde alemana Alexandra Geese, quien también supo movilizar a los conservadores de su país, conmocionados por el escándalo de la «desnudez» de la actriz y presentadora alemana Collien Fernandes, perpetrada por su ex marido. Tanto es así que en mayo la Unión Europea votó a favor de prohibir las llamadas aplicaciones de «desnudez». Esta medida, que debe adoptarse formalmente, entrará en vigor a principios de diciembre.

 

Se hace referencia a las condiciones materiales de su funcionamiento: los centros de datos (Datacenters) destinados a la gestión y explotación de los grandes modelos de inteligencia artificial. En Francia, las promesas de inversión han sido incluso mayores: 109.000 millones de euros prometidos el año pasado para construir prácticamente en todo el territorio, Emmanuel Macron anunció 93.000 millones adicionales durante el período Choose France a principios de junio. Asimismo, colectivos como Pause IA, The Quadrature of the Net y The Cloud était sous nos pieds, así como asociaciones de ribereños, exigiendo la devolución de cuentas a los promotores de estos almacenes y centros logísticos de alta tecnología. “Nunca en la historia de los actores privados se han movido retornos financieros significativos, y en algún momento, para construir una infraestructura”, declaró Lou Welgryn, de la asociación Data For Good, que denunció la desmesurada huella ambiental del fenómeno. Pero es en los Estados Unidos donde el “levantamiento” es mas intenso.

 

MUNDO DEL TRABAJO


Finalmente, la crisis llega al mundo empresarial, donde la IA deviene  inconturnable, sin que los empleados se encuentren siempre bien preparados. El 43% de los trabajadores en Estados Unidos y el 32% en Europa utilizan activamente la IA en el trabajo. «El factor que se ha subestimado hasta ahora es el impacto de estas herramientas en la identidad profesional», afirma Demba Ousmane Diouf, profesor de marketing en la Paris Business School, quien viene de co-escribir un estudio que muestra que los jóvenes temen la dependencia de estos sistemas. Porque cuanto más se delegan tareas a la IA, menos capaces se sienten de realizarlas sin su ayuda. Lo que puede minar la autoestima. Para el consultor Stéphane Distinguin, de la firma Pantomeno, el verdadero riesgo reside en volverse dependiente de la IA y «desaprender progresivamente lo que nos permitía desafiarla».

Destrucción de empleos, pérdida de creatividad, deshumanización, trastornos organizativos… Estas son solo algunas de las preocupaciones que impregnan el mundo laboral. A veces, incluso conducen al rechazo absoluto. Esto es especialmente cierto para Marion (nombre ficticio), de 25 años, empleada de una filial de un importante grupo minorista británico, quien rechaza la inteligencia artificial: "¿Ir más rápido gracias a la IA? ¿Qué significa eso? ¿Producir más? Creo que ya producimos más que suficiente...", protesta la joven, sensible a las cuestiones medioambientales. Siguiendo el ejemplo de Ned Ludd, un obrero inglés que en 1811 pidió la destrucción de los telares que amenazaban los empleos de la época, los trabajadores podrán cada vez más sabotear discretamente el despliegue de la IA en su entorno laboral. A finales de junio, Nueva York fue sede de un festival contra las Big Techs, bautizado como el Verano de Ludd, un doble eco de los luditas del siglo XIX y del Verano del Amor hippie de 1967. Si la carrera por la IA no se detiene con una caída repentina de la bolsa, en esta etapa, solo la rebelión y la contracultura pueden oponerse a ella.


ESTRATEGIA DE PROMOCION DE MATERIALES BIODEGRADABLES, CIRCULARIDAD Y EFICIENCIA - DICTAMEN DEL COMITE ECONOMICO Y SOCIAL EUROPEO.

 Por: Carlos A. FERREYROS SOTO

Doctor en Derecho

Universidad de Montpellier I Francia.

cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

RESUMEN

El Dictamen C/2026/3540 del Comité Económico y Social Europeo, CESE, adoptado el 22 de julio de 2026, propone una estrategia integral para promover materiales biodegradables basados en la naturaleza en la Unión Europea. Su finalidad principal es reforzar la circularidad, mejorar la eficiencia en el uso de recursos y consolidar la bioeconomía europea. El CESE entiende que estos materiales pueden aportar una transición productiva más sostenible si se insertan en políticas coherentes de mercado, residuos e innovación.

El Dictamen destaca que la UE debe impulsar el uso de estos materiales cuando exista una ventaja ambiental y funcional real frente a alternativas convencionales. Asimismo, subraya la necesidad de reglas claras sobre diseño, etiquetado, certificación y gestión del fin de vida para evitar prácticas engañosas y asegurar la confianza del mercado. El enfoque propone un ciclo de vida, no meramente de sustitución material, lo que obliga a evaluar impactos ambientales, disponibilidad de materias primas y condiciones de degradación.

El CESE también vincula esta agenda con el sector agroalimentario, forestal y otras cadenas basadas en biomasa, al considerar que los residuos y subproductos biológicos pueden convertirse en insumos de mayor valor añadido. En esa línea, el Dictamen busca estimular innovación, empleo territorial y nuevas oportunidades industriales en la bioeconomía. En suma, se trata de una llamada a construir un marco regulatorio europeo más coherente para que la biodegradabilidad basada en la naturaleza contribuya de forma efectiva a la economía circular.

La principal conclusión es que la UE debería crear un marco regulatorio coherente para impulsar los materiales biodegradables basados en la naturaleza solo cuando aporten un beneficio ambiental real, evitando el uso de mensajes vagos, exagerados o engañosos, a la vez que favorecer la circularidad, la bioeconomía y el sector agroalimentario.

A fin de acceder a normas similares y estándares europeos, las empresas, organizaciones públicas y privadas interesadas en asesorías, consultorías, capacitaciones, estudios, evaluaciones, auditorías sobre el tema, sírvanse comunicar al correo electrónico:cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

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Diario Oficial
de la Unión Europea

ES

Serie C


C/2026/3540

22.7.2026

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo

Una estrategia integral de promoción de los materiales biodegradables basados en la naturaleza a fin de fomentar la circularidad y la eficiencia en el uso de los recursos, reforzar el sector agroalimentario e impulsar la bioeconomía de la UE

(Dictamen de iniciativa)

(C/2026/3540)

Ponente:

Stoyan TCHOUKANOV

Asesora

Anne LAMP (por el ponente)

Decisión de la Asamblea

18.9.2025

Base jurídica

Artículo 52, apartado 2, del Reglamento interno

Sección competente

Sección de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente

Aprobado en sección

16.4.2026

Aprobado en el pleno

29.4.2026

Pleno n.o

605

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

211/0/3

1.   Conclusiones y recomendaciones

      1.1.            considera que la UE tiene una oportunidad única para afianzar su transición hacia una bioeconomía circular que combine la circularidad, la reducción de los materiales para respetar los límites del planeta, el uso de biomasa sostenible y la competitividad industrial. Habida cuenta de la futura Ley de Economía Circular y la actualización de la Estrategia de Bioeconomía de la UE, el Comité pide una aplicación coherente y ambiciosa que transforme el impulso político en resultados prácticos en materia de desarrollo industrial y regional;

 

      1.2.            destaca que el uso eficiente de los recursos medioambientales requiere poner en práctica la jerarquía de residuos de conformidad con la Directiva marco sobre residuos y recurrir a un planteamiento basado en el ciclo de vida y en el mejor resultado medioambiental global, por lo que apoya un enfoque de la circularidad tecnológicamente neutro y orientado a los resultados, que dé prioridad a la prevención de residuos, la reutilización y la eficiencia de los materiales, tenga en cuenta los ciclos técnicos y biológicos y garantice que las diferentes aplicaciones puedan seguir trayectorias circulares diferenciadas;

 

      1.3.            destaca que los materiales derivados de los polímeros naturales no modificados químicamente —y que, con arreglo a la Directiva sobre plásticos de un solo uso y en consonancia con el Reglamento REACH, no se consideran legalmente plásticos—, pueden ayudar a prevenir la contaminación, al reducirse, por ejemplo, la liberación de microplásticos. Su papel debe evaluarse con arreglo al enfoque de «Una sola salud», teniendo en cuenta las interrelaciones entre la integridad medioambiental, la resiliencia de los ecosistemas y la salud humana y animal;

 

      1.4.            hace hincapié en el potencial de estos materiales para reforzar las economías de las zonas rurales y costeras al permitir la valorización de la biomasa secundaria agrícola y marina, consolidar las cadenas de valor locales y regionales, apoyar el relevo generacional en la agricultura y la pesca mediante la creación de puestos de trabajo de calidad en estos sectores, y contribuir de este modo a la cohesión social. El Comité subraya que hay que seguir dando prioridad a su uso en alimentos y piensos y para la protección del suelo, en este orden;

 

      1.5.            reclama una mayor coherencia reglamentaria entre la legislación de la UE sobre productos, residuos e industria, a fin de garantizar que se aplica de manera coherente la distinción que establece la normativa entre plásticos y polímeros naturales no modificados. La legislación sobre envases debe evitar introducir obstáculos involuntarios o una exclusión de facto del mercado y debe reflejar la circularidad tanto técnica como biológica, dando prioridad al mismo tiempo a una información clara y armonizada para los consumidores y a la previsibilidad para los operadores y las empresas de pequeño tamaño;

 

      1.6.            hace hincapié en que la aplicación del Reglamento sobre los envases y residuos de envases constituye una prioridad, y advierte de que los envases fabricados a partir de polímeros naturales no modificados químicamente podrían quedar excluidos de hecho del mercado si las normas de reciclabilidad solo permiten el reciclado técnico. Por consiguiente, pide a la Comisión que garantice que, al aplicar el Reglamento sobre los envases y residuos de envases, se reconozca que los polímeros naturales no modificados no son plásticos y se permita que los envases diseñados para seguir las vías biológicas al final de su vida útil cumplan los requisitos de reciclabilidad cuando esto ofrezca el mejor resultado medioambiental global;

 

      1.7.            subraya que la transición hacia una bioeconomía circular debe plasmarse en capacidad industrial dentro de la UE. Por consiguiente, pide a la Comisión que garantice una acción coordinada en todas las políticas que afecten al medio ambiente, la industria y la agricultura a fin de permitir la expansión de los materiales sostenibles, facilitar el despliegue industrial, reforzar las cadenas de valor regionales y garantizar la competitividad mundial de Europa en la innovación centrada en los materiales sostenibles, al tiempo que se apoya la inversión privada y la difusión de soluciones innovadoras.

2.   Observaciones generales

      2.1.            Europa se enfrenta a una presión cada vez mayor sobre los recursos naturales, los sistemas de gestión de residuos y los ecosistemas, impulsada por una demanda creciente de materiales y unos modelos de producción lineales. Aunque el reciclado y la reutilización han ido extendiéndose, el flujo global de materiales sigue en aumento y propicia el agotamiento de los recursos, la contaminación y la pérdida de biodiversidad. En este contexto, el Comité señala que, con arreglo al artículo 4 de la Directiva marco sobre residuos (Directiva 2008/98/CE) (1), la jerarquía de residuos debe aplicarse sobre la base del concepto del ciclo de vida y con miras a lograr el mejor resultado medioambiental global.

 

      2.2.            Los objetivos de neutralidad climática y competitividad industrial de la UE, sancionados en iniciativas recientes como la futura Ley de Economía Circular, requieren marcos políticos que apoyen el uso eficiente de los recursos, reduzcan la dependencia de los insumos de origen fósil y permitan la expansión de soluciones industriales sostenibles.

 

      2.3.            La Estrategia de Bioeconomía de la UE actualizada (2) considera la bioeconomía un motor estratégico del crecimiento sostenible, el despliegue industrial y el desarrollo regional. Hace énfasis en la necesidad de pasar de la fase de investigación a la de adopción por el mercado y creación de nuevos mercados de materiales y tecnologías de origen biológico, y reitera igualmente que, al utilizar la biomasa sostenible, hay seguir dando prioridad a su uso en alimentos y piensos. En el informe Draghi (3) se subraya la necesidad de industrializar las tecnologías limpias y traducir la innovación en soluciones listas para el mercado competitivas.

 

      2.4.            El Comité considera que es un momento oportuno para examinar de qué manera los materiales biodegradables basados en la naturaleza pueden promover los objetivos de la UE en materia de economía circular y bioeconomía, y reforzar al mismo tiempo los sectores agroalimentario, forestal y pesquero. Su desarrollo plantea cuestiones más amplias sobre cómo se define y aplica la circularidad en las políticas de la UE, de qué manera los ciclos biológicos y técnicos pueden complementarse entre sí, cómo los marcos reglamentarios pueden apoyar mejor la innovación al tiempo que aportan beneficios medioambientales y de qué modo pueden valorizarse de manera más eficaz los residuos y subproductos agrícolas, forestales y pesqueros en las cadenas de valor regionales.

3.   Materiales biodegradables basados en la naturaleza en el panorama político de la UE

            3.1.      A efectos del presente Dictamen, los términos «materiales biodegradables basados en la naturaleza», «polímeros naturales» y «polímeros naturales no modificados químicamente» hacen referencia a los materiales derivados de polímeros naturales presentes en el entorno natural, en los que la estructura química del polímero no se modifica en ningún momento del ciclo de vida del material, ni tampoco durante la fabricación de productos que los utilizan. En la actualidad, el término «materiales biodegradables basados en la naturaleza» no constituye una categoría de materiales con una definición armonizada en la legislación de la UE y, por tanto, puede utilizarse en contextos más amplios, pero el presente Dictamen se centra de manera específica en los polímeros naturales no modificados químicamente, considerados como un subconjunto claramente definido dentro de este ámbito conceptual más amplio.

 

Fuente:           Elaboración propia basada en la ficha informativa sobre los bioplásticos europeos de 2020 y en el resumen , actualizado en 2024, sobre la evolución del mercado.

 

 

      3.2.            La biodegradabilidad es la capacidad de un material de poder descomponerse —mediante la acción de microorganismos— en sustancias naturales (por ejemplo, CO2, agua, biomasa) en condiciones específicas. Los ensayos normalizados (por ejemplo, EN 13432, ISO 14855) proporcionan criterios para evaluar este proceso, mientras que la legislación de la UE sobre sustancias y productos químicos garantiza que no queden residuos nocivos. Los datos disponibles indican que los materiales biodegradables basados en la naturaleza, como los polímeros naturales no modificados químicamente, suelen presentar un elevado nivel de biodegradación y una baja toxicidad. Sin embargo, sus beneficios medioambientales en los sistemas de gestión de residuos dependerán de unas condiciones de tratamiento adecuadas.

 

      3.3.            La distinción entre polímeros naturales no modificados químicamente y polímeros sintéticos está recogida en la legislación de la UE vigente. En particular, la Directiva sobre plásticos de un solo uso (Directiva (UE) 2019/904) (4) y sus directrices de aplicación excluyen explícitamente los polímeros naturales de la definición de plástico. La restricción sobre los microplásticos del anexo XVII del Reglamento (CE) n.o 1907/2006 (REACH) (5) excluye los polímeros naturales que no han sido modificados químicamente y reconoce sus características materiales distintivas y su condición de materiales no plásticos.

 

      3.4.            Aunque su condición de materiales no plásticos está legalmente reconocida, aún no se refleja de forma coherente en la legislación de la UE sobre productos, residuos, economía circular y envases. La falta de categorías operativas de materiales normalizadas y de requisitos reglamentarios específicos crea inseguridad jurídica para los innovadores y los inversores y debilita la capacidad de la UE para competir a escala mundial en el ámbito de los materiales innovadores que pueden contribuir a los objetivos de la bioeconomía circular.

 

      3.5.            Por lo tanto, el principal reto normativo no es definir estos materiales, sino garantizar que su condición legalmente reconocida se refleje de manera coherente en toda la legislación de la UE, incluido el Reglamento sobre los envases y residuos de envases, En la actualidad, en el marco de categorización de materiales de este Reglamento no se abordan explícitamente los polímeros naturales, lo que entraña el riesgo de que queden excluidos de facto del mercado en virtud de los requisitos de reciclabilidad establecidos en el propio Reglamento, en particular teniendo en cuenta los objetivos para 2035.

 

      3.6.            Los criterios de reciclabilidad no deben centrarse exclusivamente en el reciclado técnico cuando este no permita alcanzar el mejor resultado medioambiental. En consonancia con la jerarquía de residuos y los principios de la evaluación del ciclo de vida, la aplicación de la normativa debe reconocer la circularidad tanto técnica como biológica cuando proceda. El acto delegado previsto en el artículo 6, apartado 4, del Reglamento sobre los envases y residuos de envases brinda la posibilidad de establecer criterios de reciclabilidad aptos para su finalidad para los envases fabricados a partir de polímeros naturales no modificados, lo que brindaría seguridad jurídica y evitaría obstáculos involuntarios para los materiales destinados a seguir las vías biológicas al final de su vida útil. La aplicación del Reglamento sobre los envases y residuos de envases debe ajustarse a los marcos del Reglamento REACH y de la Directiva sobre productos de un solo uso.

 

      3.7.            Aunque los materiales derivados de polímeros naturales proceden de fuentes renovables, debe garantizarse su uso seguro a lo largo de todo su ciclo de vida. El Comité subraya que estos materiales deben cumplir la legislación aplicable en materia de seguridad y sustancias químicas, incluidos los requisitos de ecotoxicidad y presencia de sustancias añadidas de forma no intencionada, a fin de evitar la dispersión de residuos nocivos en el medio ambiente. En este contexto, los polímeros naturales pueden contribuir al hallazgo de soluciones materiales seguras y sostenibles.

4.   Contribución a la circularidad y la eficiencia en el uso de los recursos

      4.1.            Los polímeros naturales pueden contribuir a la circularidad y la eficiencia en el uso de los recursos, como complemento de los sistemas de reutilización y reciclado. Su objetivo no es sustituir las soluciones circulares ya implantadas, sino abordar aplicaciones específicas en las que la circularidad técnica choca con limitaciones prácticas o medioambientales, como los formatos muy pequeños, los envases multicapa o compuestos o los usos de corta duración en los que la reutilización o el reciclado técnico de alta calidad no son viables. Los sistemas de clasificación no abarcan de manera suficiente los artículos de pequeño formato (por ejemplo, bolsitas o sobres, envoltorios y etiquetas) debido a los bajos volúmenes y a los elevados costes de clasificación, que hacen del reciclado una actividad económicamente inviable. Del mismo modo, los envases multicapa o contaminados (por ejemplo, envases de salsas, envoltorios de confitería, envases de barras de cereales y determinados envases para llevar) plantean retos técnicos a la hora de separarlos. Para estos usos, las soluciones circulares alternativas pueden ofrecer mejores resultados medioambientales y económicos.

 

      4.2.            El uso de polímeros naturales no modificados químicamente puede reducir los costes de gestión de residuos, evitar procesos de reciclado ineficientes y mitigar los riesgos persistentes de contaminación, sobre todo en los casos en que es probable que los artículos no lleguen a entrar en los sistemas de recogida. Por consiguiente, el Comité destaca la importancia de llevar a cabo una armonización a escala de la UE para evitar la fragmentación del mercado interior debido a enfoques nacionales divergentes en materia de clasificación de materiales y gestión de residuos. Esto serviría de acicate al despliegue de soluciones adaptadas a las necesidades y conciliaría el rendimiento medioambiental y el económico.

 

      4.3.            En este contexto, la circularidad biológica puede desempeñar un papel valioso junto con los ciclos técnicos de los materiales. Los materiales biodegradables basados en la naturaleza, al retornar de forma segura a los sistemas naturales al final de su vida útil, pueden ayudar a reducir los riesgos persistentes de contaminación y contribuir a la eficiencia en el uso de los recursos cuando otras opciones alternativas aporten beneficios medioambientales limitados.

 

      4.4.            Estos materiales también pueden coadyuvar a reducir la liberación de microplásticos y la exposición a sustancias peligrosas, respaldando así los objetivos de protección del medio ambiente y de salud pública en consonancia con el enfoque de «Una sola salud» (6), que reconoce la interrelación entre la integridad medioambiental, la resiliencia de los ecosistemas y la salud humana.

 

      4.5.            El compostaje y el reciclado orgánico pueden constituir vías adecuadas al final de la vida útil para aplicaciones bien definidas, siempre que se basen en una evaluación del ciclo de vida y el mejor resultado medioambiental global. Por lo tanto, las metodologías de evaluación del ciclo de vida deben desempeñar un papel central a la hora de efectuar una valoración comparativa del comportamiento medioambiental de las vías técnicas y biológicas de la circularidad. Los materiales biodegradables basados en la naturaleza a partir de polímeros naturales no modificados químicamente son intrínsecamente biodegradables y adecuados para el compostaje doméstico, lo que permite que se degraden en condiciones naturales sin dejar residuos persistentes, ayudando de este modo a prevenir la contaminación.

 

      4.6.            En las evaluaciones también deben tenerse en cuenta la disponibilidad y madurez de las infraestructuras de gestión de residuos. Cuando los sistemas son limitados, en particular en las zonas rurales, las soluciones biológicas al final de la vida útil pueden resultar más prácticas y respetuosas con el medio ambiente que las vías técnicas de reciclado complejas. Dada la diversidad y complejidad de los sistemas de residuos domésticos, es fundamental que los consumidores cuenten con orientaciones claras en materia de etiquetado y eliminación para impulsar un comportamiento correcto por su parte. Una comunicación clara y transparente sobre las vías biológicas al final de la vida útil será clave para garantizar que se materializan los beneficios medioambientales que estas propician,

 

      4.7.            Esto está en consonancia con una idea más amplia de la economía circular, que reconoce que diferentes materiales y aplicaciones requieren estrategias circulares diferenciadas. Como se ha señalado en anteriores dictámenes (7), el retorno de la materia orgánica a los sistemas naturales representa una forma de recuperación de valor, puesto que contribuye a la salud del suelo y al cierre de los ciclos biológicos cuando procede.

5.   Contribución a las cadenas de valor del sector agroalimentario y de la biomasa

      5.1.            Los materiales biodegradables basados en la naturaleza pueden apoyar a los sectores de la agroalimentación, la silvicultura y la pesca al permitir la valorización de los residuos y subproductos de estos sectores como materia prima industrial, incluidos los desechos de transformación, los flujos secundarios agrícolas, como la paja, y los flujos secundarios de biomasa marina. El uso de materiales debe centrarse en los residuos orgánicos, los subproductos y las materias primas de segunda generación, y evitar así la competencia con la producción de alimentos y piensos y el uso de tierras agrícolas primarias con fines no alimentarios.

 

      5.2.            El Comité subraya la importancia de garantizar la participación activa de los productores agrícolas y alimentarios en estas cadenas de valor. Al mismo tiempo cabe señalar que, una vez descartada la parte que se utiliza para la protección del suelo, el mantenimiento del humus y los usos existentes como piensos, camas y energía, solo una porción limitada de los residuos agrícolas está disponible de manera realista para usos adicionales como material. Las estimaciones apuntan a que, de los aproximadamente 390 millones de toneladas de residuos que se generan teóricamente en la UE, alrededor de 107 millones podrían movilizarse de manera sostenible para usos bioeconómicos. Esto corresponde aproximadamente al 27 % del potencial teórico que queda disponible después de tener en cuenta las restricciones ecológicas y los usos concurrentes (8). Este enfoque está en consonancia con el principio de uso en cascada de la biomasa y con las Conclusiones del Consejo sobre la Estrategia de Bioeconomía de la UE, en las que se pide que se utilice la biomasa en todas las cadenas de valor de manera eficiente en el uso de los recursos y que se promuevan la utilización de subproductos, biorresiduos y residuos (biomasa secundaria) (9). También es coherente con la visión a largo plazo para las zonas rurales de la UE, ya que subraya el papel de las cadenas de valor innovadoras de base biológica en el fomento de unas regiones rurales resilientes y económicamente dinámicas (10).

 

      5.3.            Estas salidas adicionales para los flujos secundarios de biomasa pueden generar valor añadido más allá de los mercados tradicionales de alimentos y piensos, diversificar los ingresos de las comunidades rurales, apoyar el relevo generacional y reforzar la sostenibilidad social en las regiones rurales y costeras, en consonancia con la visión para la agricultura y la alimentación. Dicho valor añadido puede derivarse tanto de evitar los costes de eliminación o tratamiento como de generar nuevos ingresos cuando los residuos se convierten en materias primas secundarias para uso industrial. Si bien el orden de magnitud dependerá de la logística, las necesidades de pretratamiento y la aplicación final, el uso de los residuos como materiales puede generar un mayor valor económico que un nivel bajo de eliminación u otras utilizaciones en grandes volúmenes. En el caso de aplicaciones de alto valor, como los materiales, el aumento de valor es considerable (11). Las capacidades de despliegue varían de una región a otra y deben apoyarse mediante inversiones específicas, el intercambio de conocimientos y mejores prácticas y el desarrollo de infraestructuras.

 

      5.4.            Cuando se integran en las cadenas de valor locales y regionales de base biológica, estos materiales pueden reforzar los vínculos entre la producción primaria y la industria, incluidas las pymes, promover las capacidades de transformación locales y fortalecer la cohesión territorial. Reforzar la colaboración entre las partes interesadas de los ámbitos de la investigación, la industria y la producción primaria será fundamental para expandir estas soluciones y permitir su despliegue en todas las regiones, por ejemplo mediante el apoyo a los centros regionales de bioeconomía.

 

      5.5.            Sustituir los materiales de origen fósil por alternativas de origen biológico derivadas de la biomasa secundaria puede reducir la dependencia de los recursos fósiles importados, contribuir a la autonomía estratégica y garantizar la competitividad mundial de la UE. Al vincular más estrechamente la creación de valor industrial a la disponibilidad de biomasa regional, estos enfoques pueden promover un desarrollo territorial más equilibrado y la resiliencia a largo plazo en las regiones rurales y costeras, así como en términos generales en otras regiones que cuenten con sectores agrícolas y pesqueros importantes.

6.   Papel en la expansión de la bioeconomía y la innovación industrial limpia de la UE

      6.1.            Los materiales biodegradables basados en la naturaleza forman parte de un conjunto más amplio de innovaciones de base biológica que pueden contribuir a la mitigación del cambio climático, el liderazgo tecnológico y la competitividad industrial de Europa a largo plazo. Como elemento de la bioeconomía circular de Europa, son un ejemplo de cómo se refuerzan mutuamente la sostenibilidad medioambiental, el desarrollo rural y los objetivos de la política industrial.

 

      6.2.            Aunque estos materiales pueden ayudar a colmar la brecha entre la investigación y la aplicación industrial, muchas innovaciones de base biológica se enfrentan a obstáculos significativos a la hora de hacer la transición entre la fase de prueba y la primera producción a escala industrial, etapa denominada con frecuencia «valle de la muerte». Por lo tanto, es fundamental crear unas condiciones regulatorias, financieras y de mercado propicias, incluido el acceso a mecanismos de riesgo compartido y el apoyo a instalaciones pioneras. Los materiales biodegradables basados en la naturaleza deben reconocerse como un ámbito innovador prioritario, y su despliegue a mayor escala dependerá de la existencia de marcos reglamentarios predecibles y un apoyo específico para incrementar la producción industrial. Las medidas del lado de la demanda, incluidas la contratación pública y la sustitución, pueden impulsar aún más la adopción de estas tecnologías en el mercado y la creación de nuevos mercados.

 

      6.3.            Un reconocimiento normativo claro y coherente en toda la legislación de la UE sobre productos, residuos y economía circular es un requisito previo para movilizar la inversión privada y garantizar que los materiales innovadores puedan pasar de la fase piloto a una implantación a escala industrial. Esta coherencia fortalecería la bioeconomía circular en Europa y mejoraría su competitividad en materia de innovación sostenible en el ámbito de los materiales. Además, la recopilación sistemática de datos sobre el rendimiento medioambiental, el impacto económico, el comportamiento de los consumidores y la integración del sistema, así como el intercambio de mejores prácticas entre los Estados miembros y a escala internacional, son claves para respaldar la mejora de unas políticas basadas en datos empíricos y una expansión eficaz de las innovaciones de base biológica.

7.   Retos normativos y políticos

      7.1.            A pesar de su potencial, los materiales biodegradables basados en la naturaleza siguen enfrentándose a retos regulatorios y políticos que limitan su despliegue.

 

      7.2.            Los enfoques reglamentarios actuales siguen adaptados en gran medida a los ciclos técnicos de los materiales y se centran principalmente en las vías de reciclado mecánico. Este enfoque no siempre refleja la diversidad de las propiedades de los materiales y las vías de uso final de la vida útil, ni tiene en cuenta sistemáticamente el rendimiento durante el ciclo de vida a la hora determinar la solución más eficiente en el uso de los recursos.

 

      7.3.            Como consecuencia, la circularidad biológica aún no goza de un reconocimiento suficiente en los requisitos operativos, lo que crea obstáculos involuntarios para que los materiales diseñados sigan vías biológicas al final de su vida útil. Es necesaria una mayor coherencia entre la legislación de la UE, incluidos el Reglamento sobre los envases y residuos de envases —en el que los actuales requisitos de reciclabilidad corren el riesgo de excluir las vías biológicas al final de la vida útil—, la Directiva marco sobre residuos, el Reglamento REACH y la legislación sectorial de los productos, a fin de garantizar que el estatuto jurídicamente reconocido de los polímeros naturales no modificados se refleje de manera sistemática en la aplicación.

 

      7.4.            Un enfoque basado en el ciclo de vida y orientado a los resultados, que reconozca no solo las vías técnicas hacia la circularidad sino también las biológicas, promovería la bioeconomía circular de Europa, apoyaría el desarrollo regional, crearía puestos de trabajo de calidad y mejoraría la competitividad de la UE en el sector de la innovación en el ámbito de los materiales sostenibles.

 


Bruselas, 29 de abril de 2026.

El Presidente

del Comité Económico y Social Europeo

Séamus BOLAND


(1)  Directiva 2008/98/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 19 de noviembre de 2008, sobre los residuos y por la que se derogan determinadas Directivas (DO L 312 de 22.11.2008, p. 3, ELI: http://data.europa.eu/eli/dir/2008/98/oj).

(2)   https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/?uri=celex%3A52025DC0960.

(3)   https://commission.europa.eu/topics/competitiveness/draghi-report_en.

(4)  Directiva (UE) 2019/904 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 5 de junio de 2019, relativa a la reducción del impacto de determinados productos de plástico en el medio ambiente (DO L 155 de 12.6.2019, p. 1, ELI: http://data.europa.eu/eli/dir/2019/904/oj).

(5)  Reglamento (CE) n o 1907/2006 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 18 de diciembre de 2006, relativo al registro, la evaluación, la autorización y la restricción de las sustancias y preparados químicos (REACH), por el que se crea la Agencia Europea de Sustancias y Preparados Químicos, se modifica la Directiva 1999/45/CE y se derogan el Reglamento (CEE) n o 793/93 del Consejo y el Reglamento (CE) n o 1488/94 de la Comisión así como la Directiva 76/769/CEE del Consejo y las Directivas 91/155/CEE, 93/67/CEE, 93/105/CE y 2000/21/CE de la Comisión (DO L 396 de 30.12.2006, p. 1, ELI: http://data.europa.eu/eli/reg/2006/1907/oj).

(6)   DO C, C/2026/16, 16.1.2026, ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2026/16/oj.

(7)   DO C, C/2025/4207, 20.8.2025, ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2025/4207/oj.

(8)  Assessment of agroforestry residue potentials for the bioeconomy in the European Union, https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5810460/.

(9)   https://www.consilium.europa.eu/es/press/press-releases/2026/03/17/bioeconomy-council-backs-moving-bio-based-innovations-from-lab-to-production/?utm_source=brevo&utm_campaign=AUTOMATED%20-%20Alert%20-%20Newsletter&utm_medium=email&utm_id=3318.

(10)   https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52024DC0450.

(11)  Valorización de residuos orgánicos para la producción de productos químicos con valor añadido: Una contribución a la bioeconomía, https://research.manchester.ac.uk/en/publications/valorisation-of-organic-residues-for-the-production-of-added-valu/


ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2026/3540/oj

ISSN 1977-0928 (electronic edition)