Por: Carlos A. FERREYROS SOTO
Doctor en Derecho
Universidad de Montpellier I Francia.
cferreyros@ferreyros-ferreyros.com
RESUMEN
El
Dictamen C/2026/3558 del Comité Económico y Social Europeo, CESE se pronuncia sobre la
Comunicación de la Comisión COM(2025) 960 final, relativa a un marco
estratégico para una bioeconomía de la UE competitiva y sostenible. El dictamen
se inserta en la lógica del artículo 192.1 del Tratado de Funcionamiento de la Union
Europea, TFUE y adopta una posición favorable, pero fuertemente condicionada
por exigencias de coherencia ambiental, social y regulatoria.
Desde
el punto de vista jurídico-político, el CESE concibe la bioeconomía no como un
mero sector industrial, sino como una herramienta transversal de transformación
económica, vinculada a la transición ecológica, la autonomía estratégica
abierta, la economía circular y la protección de la biodiversidad.
La
idea central del Dictamen es que la bioeconomía solo será legítima y eficaz si
se desarrolla dentro de límites ecológicos estrictos, con biomasa realmente
sostenible, salvaguardias contra el lavado de la imagen verde (greenwashing), y una gobernanza que
asegure trazabilidad, coherencia normativa y reparto territorial equilibrado de
beneficios. El CESE insiste en que competitividad y sostenibilidad no son
objetivos alternativos, sino condiciones recíprocas.
En
esa línea, el CESE rechaza una visión puramente productivista de la
bioeconomía: despliegue de nuevas cadenas de valor respetuosas de la jerarquía
de residuos, priorización de la prevención y la reutilización, y reserva del
uso de biomasa para aplicaciones de mayor valor añadido y mayor sostenibilidad.
Entre
las líneas de argumentación, propone:
a)
Sostenibilidad material y límites ecológicos
El
Dictamen subraya que Europa es estructuralmente dependiente de importaciones de
combustibles fósiles y materias primas, por lo que la bioeconomía puede reducir
esa dependencia; sin embargo, advierte que la expansión del sector no puede
apoyarse en una explotación intensiva e indiscriminada de biomasa. La condición
de posibilidad de la estrategia es una definición rigurosa de biomasa sostenible,
apoyada en criterios verificables y aplicables a insumos tanto europeos como
importados.
También
insiste en estrategia coherente con la biodiversidad, servicios ecosistémicos y
salud del suelo, y que el simple almacenamiento de carbono no basta como
indicador de sostenibilidad.
b)
Gobernanza, trazabilidad y coherencia normativa
El
Dictamen defiende un modelo de gobernanza preventiva, reclama una arquitectura
regulatoria clara, estable y coordinada entre políticas de clima, agricultura,
biodiversidad, economía circular, uso del suelo y comercio exterior. También
pide seguimiento, modelización y cartografía de la biomasa disponible, así como
diligencia debida en la cadena de suministro alineada con el marco europeo de
sostenibilidad empresarial y con el Reglamento contra la deforestación.
c)
Instrumentos económicos y creación de mercado
El
Dictamen reconoce que la bioeconomía requiere inversión, financiación
específica y apoyo a pioneros sostenibles para permitir el escalado industrial.
Pero acompañado de condiciones estrictas, métricas trazables y medidas fiscales
que desincentiven los materiales fósiles, evitando incentivos perversos o
falsas soluciones.
El
CESE atribuye un papel importante a la contratación pública como instrumento de
creación de demanda, pero exige que los criterios no basados en precio sean
obligatorios y no compras públicas de simple promoción formal sin contenido
biológico, ni evaluación sustantiva de sostenibilidad.
d)
Dimensión social y territorial
El
Dictamen incorpora una fuerte dimensión social: empleo de calidad, formación,
participación de interlocutores sociales, educación. Para el CESE, la
bioeconomía debe contribuir al desarrollo rural, costero y remoto, con cadenas
de valor locales, pymes, centros de biomasa y empleo bien remunerado. Necesidad que la transición sea justa y participativa,
integrando a la sociedad civil y a la juventud en la toma de decisiones. Esto
refuerza una lectura de la bioeconomía como política pública de cohesión
territorial y no solo como política industrial o tecnológica.
Finalmente,
el Dictamen no es meramente declarativo: su mensaje es que la UE solo puede
reivindicar liderazgo en bioeconomía si demuestra que su modelo es circular,
verificable, socialmente justo y respetuoso con la naturaleza, evitando que la
competitividad se use como pretexto para relajar estándares ambientales o
sociales.
En
conclusión, el CESE ratifica la estrategia de la Comisión, pero la reinterpreta
como un marco subordinado a tres exigencias estructurales: sostenibilidad real,
coherencia regulatoria y justicia territorial/social.
A fin de acceder a normas similares y estándares europeos,
las empresas, organizaciones públicas y privadas interesadas en asesorías,
consultorías, capacitaciones, estudios, evaluaciones, auditorías sobre el tema,
sírvanse comunicar al correo electrónico:cferreyros@ferreyros-ferreyros.com
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![]() | Diario Oficial | ES Serie C |
C/2026/3558 | 22.7.2026 |
Dictamen del Comité Económico y Social Europeo
Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones Marco estratégico para una bioeconomía de la UE competitiva y sostenible
[COM(2025) 960 final]
(C/2026/3558)
Ponente:
Arnaud SCHWARTZAsesora | Eva BILLE |
Consulta | Comisión Europea, 22.12.2025 |
Base jurídica | Artículo 192, apartado 1, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea |
Sección competente | Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente |
Aprobado en sección | 16.4.2026 |
Aprobado en el pleno | 29.4.2026 |
Pleno n.o | 605 |
Resultado de la votación (a favor/en contra/abstenciones) | 214/0/6 |
1. Conclusiones
y recomendaciones
El CESE pide
encarecidamente a la Comisión Europea que tenga en cuenta lo que se expone a
continuación.
1.1. Europa es
un continente con limitaciones de recursos y muy dependiente de las
importaciones, en particular de combustibles fósiles y materias primas, que se
encuentra inmerso en una situación geopolítica cada vez más tensa. Al mismo
tiempo, la sobreexplotación de los recursos naturales es una de las principales
causas de la actual pérdida de biodiversidad (1). En
consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es necesario garantizar
la coherencia entre los objetivos climáticos y de biodiversidad de la UE y la
economía circular. Una estrategia de bioeconomía sólida y bien definida
complementará los avances realizados en materia de economía circular y
propiciará la descarbonización, el bienestar y la competitividad a largo plazo
respetando los límites del planeta.
1.2. La UE solo
será líder mundial si sus instituciones establecen principios y salvaguardias
estrictos sobre lo que puede servir como insumo para la bioeconomía, ya sea
biomasa primaria o secundaria procedente, por ejemplo, de la agricultura, la
acuicultura, la silvicultura, la naturaleza o los residuos municipales o
industriales. La Estrategia de Bioeconomía de la UE debe centrarse en la
transformación ecológica de la economía, teniendo en cuenta los aspectos
medioambientales y sociales. Una bioeconomía sostenible y circular reforzará la
economía y la competitividad de la UE, reducirá la dependencia de los recursos
fósiles y contribuirá a la consecución de los objetivos climáticos y a la
creación de nuevos puestos de trabajo, además de aportar beneficios medioambientales
y sociales. Este liderazgo debe dar prioridad a los puestos de trabajo de
calidad, especialmente en las regiones rurales y remotas. Esos principios deben
ser cuantificables y aplicables y estar supervisados a lo largo de toda la
cadena de suministro, y deben aplicarse por igual a las materias primas
europeas y a las importadas. En el contexto mundial es importante señalar que
debemos hacer frente a la competencia desleal de las materias primas fósiles
ofertadas a precios reducidos (a menudo subvencionados) que no incorporan las
externalidades de su extracción, utilización y agotamiento.
1.3. La UE debe
tener claro el valor para la sociedad de la utilización o no de la bioeconomía,
y asumir un compromiso estricto con la jerarquía de residuos, dando prioridad
en primer lugar a la reducción de la utilización de recursos, a fin de que la
bioeconomía sea verdaderamente circular y competitiva. Si bien la estrategia
propuesta menciona una jerarquía en el uso de la biomasa que fomenta la
eficiencia de los recursos, las salvaguardias deben reforzarse para encontrar
soluciones a largo plazo y de ciclo múltiple que permitan cerrar el círculo.
2. Observaciones
generales
2.1. La
ejecución de la Estrategia de Bioeconomía de 2012 y su actualización en 2018
han impulsado avances significativos en materia de investigación e innovación.
La nueva estrategia trabaja sobre esta base y trata de aprovechar los avances
de la biotecnología, en consonancia con la Brújula para la Competitividad, el
Pacto por una Industria Limpia y la visión de la agricultura y la alimentación.
Se centra en cinco ámbitos: expansión, creación de demanda, suministro
sostenible, asociaciones a nivel mundial y esfuerzo conjunto.
2.2. La
bioeconomía debe desarrollarse de manera sostenible, teniendo en cuenta la
biodiversidad y los servicios ecosistémicos como aspectos clave. El 72 % de las
empresas de la zona del euro dependen en gran medida de los servicios
ecosistémicos (2). La
expansión, la innovación y la competitividad de la UE no son objetivos que
deban alcanzarse fuera de contexto: solo resultan pertinentes si se cumplen las
condiciones previas de suficiencia de recursos y eficiencia en su uso,
circularidad y suministro sostenible de biomasa. No hay datos suficientes para
afirmar, como hacen la Estrategia de Bioeconomía y las Conclusiones del Consejo
de marzo de 2026 sobre ella, que la UE es autosuficiente en un 90 %; por el
contrario, existen pruebas para sectores concretos en los que la UE tiene un
déficit comercial (3). La
estrategia propone trazar el camino a seguir para construir una bioeconomía
sostenible y positiva para la naturaleza, y la circularidad, en particular,
desempeña un papel clave en este sentido. Esto requerirá que se preste una
atención decidida a los beneficios y salvaguardias en materia de biodiversidad
como parte de la ejecución.
2.3. No se
puede ignorar el contexto global de esta estrategia. Los mercados de materiales
de origen fósil y biológico son mundiales por naturaleza, por lo que la
competitividad debe considerarse no solo desde la perspectiva de lo que está
bajo el control de la UE (un cambio local de insumos fósiles a bioinsumos),
sino dentro de un ecosistema de asociaciones mundiales y competencia entre
materiales y por un determinado material. Por lo tanto, los principios en los
que se basa una bioeconomía sostenible deben debatirse a escala mundial, y la
bioeconomía solo puede tener éxito a través de asociaciones basadas en normas
ambiciosas en materia de insumos e integrando en los precios las externalidades
derivadas de los combustibles fósiles.
2.4. Debe
proporcionarse apoyo financiero para reforzar a los pioneros sostenibles y
permitirles expandirse, complementado con criterios mensurables y rastreables y
condiciones estrictas a fin de evitar incentivos perversos para la extracción
no renovable o no regenerativa en la UE o a escala mundial, y evitar cualquier
forma de blanqueo ecológico. Esto debe ir acompañado de medidas fiscales para
desalentar el uso de materiales fósiles. A tal fin, es necesario reforzar el
apoyo vinculado a la asociación de la Empresa Común para una Europa Circular de
Base Biológica, así como los préstamos del Banco Europeo de Inversiones.
2.5. La
participación de las partes interesadas es esencial, y el CESE tiene un papel
importante que desempeñar. La gobernanza de nuevos foros, como el Foro de
Reguladores e Innovadores de Bioeconomía, debe ser transparente e inclusiva y
garantizar que todas las voces (incluidas las de la sociedad civil) no solo se
oigan, sino que reciban atención. Debe darse prioridad a las redes
transversales asentadas, como la Plataforma Europea de Partes Interesadas de la
Economía Circular, en particular su Grupo de Coordinación, para facilitar el
aprendizaje entre iguales y el intercambio de conocimientos. El Centro de
Conocimiento de la Plataforma Europea de Partes Interesadas de la Economía
Circular, así como otros foros pertinentes, tanto nuevos como ya asentados, el
Consorcio de Industrias de Base Biológica (BIC), la Red de Investigación e
Innovación de las Regiones Europeas (ERRIN) y los consorcios de Horizonte
Europa pueden ayudar a recopilar y compartir conocimientos.
2.6. Un
compromiso explícito con la comunicación pública, la educación y la
participación a todos los niveles es esencial para colmar la brecha existente
con la ciudadanía en materia de información y confianza y así generar apoyo
político y social para una estrategia ambiciosa en materia de bioeconomía. La
educación al respecto debe incluirse en los planes de estudios para jóvenes en
las escuelas de educación primaria y secundaria y en la formación profesional.
2.7. Tomando
como base el éxito de la labor de los embajadores de la juventud para la
bioeconomía de la UE, el CESE apoya la propuesta de creación de una plataforma
permanente y participativa que incluya a los jóvenes como partes interesadas en
el proceso de toma de decisiones.
2.8. La
bioeconomía debe cumplir los principios de circularidad, especialmente los de
diseño circular y uso eficiente de los recursos renovables, tal como establece
el principio de uso en cascada (4).
Este último debe reforzarse como principio fundamental de la gobernanza, dando
clara prioridad, tras las necesidades a largo plazo de los ecosistemas, al uso
alimentario para el consumo humano directo en interés de la seguridad
alimentaria y la inocuidad de los alimentos y, al mismo tiempo, valorizando
únicamente los residuos y subproductos inevitables. En la elección de
materiales deben tenerse en cuenta los impactos medioambientales desde una
perspectiva que abarque todo el ciclo de vida y reconozca los efectos en la
naturaleza en el sentido más amplio, desde la extracción hasta el uso, pasando
por la remanufacturación y la eliminación. La vida útil de los productos es
importante y debe reflejarse en los incentivos políticos. Necesitamos
ecosistemas sanos, vivos, diversos y fértiles y soluciones basadas en la
naturaleza, por lo que el tiempo de almacenamiento de carbono por sí solo es un
indicador insuficiente del uso de la tierra.
2.9. El diseño
es el factor que puede garantizar un uso eficiente de los recursos renovables,
mantener los recursos biológicos en uso durante más tiempo, reducir la
extracción, minimizar la conversión de tierras y permitir que la naturaleza se
regenere. Por lo tanto, debe fomentarse el diseño circular en los productos de
la bioeconomía, promoverse la innovación, reducirse el uso de recursos,
eliminarse o minimizarse y valorizarse los residuos, dotarse de circularidad al
insumo de energía y centrarse los esfuerzos en trabajar con los ciclos
naturales locales y crear puestos de trabajo locales de calidad. La economía
circular ofrece un enfoque sistémico para gestionar de manera sostenible los
flujos de materiales, enfoque que promueve una reducción del uso, así como la
reparación, la reutilización y la recirculación de las materias primas; dicho
enfoque se favorece mediante el diseño ecológico, ya aplicado en algunas
biorrefinerías integradas. La bioeconomía integra los mismos principios, pero
los aplica a los flujos de biomasa. Su diseño debe contar con que los
materiales no sean tóxicos, estén libres de mezclas problemáticas y sean
compatibles con vías seguras de retorno, como el compostaje industrial u otros
entornos controlados.
2.10. La
bioeconomía es una opción estratégica que requiere inversión, educación
intersectorial a lo largo de toda la vida, formación y adaptación. Unas
instalaciones de aprendizaje entre iguales sólidas, que incluyan a
interlocutores sociales y universidades de toda la UE, servirían para el
aprendizaje mutuo, al proporcionar un aprendizaje iterativo y facilitar el
acceso a financiación y el intercambio de conocimientos (5).
2.11. Sobre la
base de la investigación y la inversión anteriores, es necesaria financiación
específica para la investigación y la innovación a fin de maximizar las
oportunidades de bioeconomía sostenible y apoyar la investigación académica de
vanguardia y la cocreación. Esto determinaría dónde reside el mayor valor para
la sociedad, permitiría una simbiosis industrial local de circuito cerrado —en
particular en el sector agroalimentario— facilitada mediante centros de
biomasa (6), y
destacaría las oportunidades de beneficios sociales sin rebasar los límites del
planeta.
2.12. La
bioeconomía debe basarse en prácticas de uso del suelo sostenibles que
promuevan un uso sostenible de los productos fitosanitarios, la salud del suelo
y la captura de carbono.
2.13. La
valorización del estiércol (por ejemplo a través del proyecto RENURE o de las
plantas de producción de biogás) puede reducir el uso de fertilizantes
minerales (y los efectos negativos relacionados con su producción), mejorando
al mismo tiempo la circularidad y fomentando el desarrollo de la bioeconomía
rural y local (7).
Sin embargo, esta valorización del estiércol no debe dar lugar a efectos de
bloqueo. Además, la UE sigue dependiendo sobremanera de las importaciones para
determinados segmentos del sector de los piensos, en particular los piensos de
alto contenido proteico, para los cuales la dependencia de las importaciones
alcanza aproximadamente dos tercios, aunque el nivel de autosuficiencia de la
UE ha aumentado gracias al desarrollo de los biocarburantes. Por lo tanto,
cualquier escenario de bioeconomía debe basarse en una estrategia europea
sólida en materia de proteínas y aceites vegetales, por ejemplo, mediante el
desarrollo de nuevas cadenas de valor regionales que sean autosostenibles (8).
2.14. La
iniciativa BIOEAST representa un modelo de cooperación en el sector. Europa
Central y Oriental, incluidos muchos países candidatos, desempeña un papel
importante en la valorización de la biomasa (9). La
iniciativa también anima a las regiones a desarrollar estrategias de
bioeconomía basadas en sus puntos fuertes locales. Aún debe prestarse un mayor
apoyo regional al desarrollo de la bioeconomía más allá de Europa Central y
Oriental. Si bien la UE tiene una amplia experiencia en bioeconomía y puede
basarse en buenas prácticas e iniciativas internacionales (por ejemplo, las de
la FAO o el G20, entre otros), el contexto geopolítico y de competencia actual
exige ir más allá de una cooperación voluntaria y fragmentada. Debe
establecerse un diálogo sobre bioeconomía más sistemático y estratégico en
todos los ámbitos del compromiso exterior de la UE, incluidas la política de
vecindad, la ampliación y unas asociaciones internacionales más amplias.
3. Coherencia
de las políticas, incluidos los Objetivos de Desarrollo Sostenible
3.1. La
Estrategia de Bioeconomía de la UE debe ser coherente con otras iniciativas del
Pacto Verde Europeo, el Acuerdo de París, el Pacto por el Océano, la Estrategia
sobre Biodiversidad, los planes de acción para la economía circular y la norma
prevista en ese ámbito, y la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible,
incluido el Reglamento de Restauración de la Naturaleza, así como el Reglamento
contra la deforestación, la Ley de vigilancia del suelo, el Reglamento sobre
diseño ecológico para productos sostenibles o la visión de la agricultura y la
alimentación, entre otros. Las normas previstas de economía circular y de
biotecnología II deben incluir consideraciones globales sobre la bioeconomía,
lo que garantizará la contribución activa de una bioeconomía de la UE a la
consecución de los objetivos en materia de clima y biodiversidad, sirviendo de
acicate para que la estrategia biotecnológica sea explícita y concreta.
3.2. Es
importante trabajar en el seguimiento, la modelización y la cartografía de la
cantidad de biomasa disponible de forma segura y sus flujos, en particular a
través del Centro de Conocimiento sobre Bioeconomía (10). El
CESE apoya el trabajo propuesto del Centro de Conocimiento. El uso de biomasa
no debe perjudicar a los ecosistemas. Por lo tanto, el establecimiento de
definiciones de biomasa sostenible y disponible es un primer paso muy
importante, que debe basarse en los tres pilares de la sostenibilidad y servir
al interés público (disponibilidad de la naturaleza, biodiversidad, agua,
tierra, suelos sanos). Deben mejorarse las metodologías y los modelos para
evaluar la disponibilidad de biomasa sostenible en todos sus usos y no usos.
Este enfoque deberá colmar las lagunas en la medición y el seguimiento.
3.3. La
diligencia debida en la cadena de suministro de biomasa debe ajustarse a la
Directiva sobre diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad
y al Reglamento contra la deforestación.
3.4. La
bioeconomía requiere una definición consensuada que aclare que se trata de una
herramienta clave para el desarrollo sostenible. La definición debe indicar que
las «soluciones sostenibles» tienen que abarcar los aspectos medioambientales,
sociales y económicos como prioridades comunes e igualitarias, según las
definiciones del G20 (11) y
de las Naciones Unidas. Esto podrá garantizar la concordancia de las
estrategias en todos los Estados miembros y regiones y promover la coherencia y
la justicia a escala mundial, a fin de evitar exportar el impacto de la huella
de consumo de la UE. También implica un enfoque integrado de la política de vecindad,
la ampliación y las asociaciones comerciales con sólidas cláusulas espejo.
3.5. La
inclusión de consideraciones de bioeconomía en los cálculos de la huella
ambiental de los productos sería positiva, aunque no todo el almacenamiento de
carbono es igual y se necesitan salvaguardias para garantizar un uso sostenible
de la tierra, el agua y los bosques.
3.6. La
bioeconomía debe fomentar una bioeconomía circular azul (que incluya la pesca y
la acuicultura), coherente con el Pacto Azul y el Pacto por el Océano. La
cartografía del uso de los recursos debe incluir la huella hídrica, con
vínculos claros con el diseño ecológico y la Estrategia de Sostenibilidad para
las Sustancias Químicas, a fin de reflejar los ecosistemas y la salud humana.
3.7. La
competitividad debe considerarse en consonancia con las posiciones del CESE,
destacando que no debe justificar la relajación de las normas ecológicas y
sociales, y siempre debe evaluarse en aras de la coherencia con los compromisos
derivados de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular en el
contexto del informe Draghi (12).
4. Expansión
y creación de demanda con un suministro sostenible como única condición previa
4.1. La
expansión y la creación de demanda, destacadas en la Estrategia de Bioeconomía,
solo son pertinentes si hay un suministro sostenible bien definido y
garantizado. La bioeconomía requiere un suministro sostenible de biomasa que
contribuya a la restauración de la naturaleza y que garantice la conservación
de la biodiversidad en toda la tierra y el mar. La contratación pública
constituye una herramienta poderosa para impulsar la demanda de productos sostenibles.
Los criterios no relacionados con el precio deben ser obligatorios, favorecer
la no utilización, la reutilización y la reparación, e incluir
condicionalidades sociales. Los objetivos de contratación que requieran
contenido de origen biológico deben justificarse mediante una evaluación sólida
que confirme que conducen a objetivos sostenibles, en particular en lo que
respecta a su interacción con los objetivos de contenido reciclado. Los
mercados líderes deben seleccionarse y apoyarse estratégicamente, en particular
la biomasa secundaria procedente de desechos, subproductos y residuos
inevitables (13).
4.2. La
innovación de alta tecnología sigue siendo importante, especialmente para los
componentes de origen biológico derivados de subproductos y materiales
secundarios que sustituyen a productos de origen fósil u otros productos no
sostenibles. Los materiales de origen biológico pueden contribuir a la
descarbonización al reducir la dependencia de los insumos fósiles (como los
fertilizantes) importados y reforzar la autonomía estratégica de la UE. Será
fundamental encontrar una gama equilibrada de soluciones circulares que se
actualicen con los datos y resultados científicos más recientes para permitir a
los sustitutos de los combustibles fósiles contribuir allí donde ofrezcan los
mejores resultados.
4.3. Las
herramientas digitales y tecnológicas aumentan la eficiencia en la bioeconomía,
pero no deben convertirse en el objetivo. La innovación no es un fin en sí
mismo. El objetivo es un uso suficiente y eficiente de los procesos biológicos
naturales para mejorar la sostenibilidad, teniendo como base la circularidad.
Los datos deben ser de acceso abierto o de propiedad pública para garantizar la
autonomía y la equidad. Al mismo tiempo, la bioeconomía tiene por objeto
garantizar una transición justa, que respete las prácticas tradicionales
sostenibles y las soluciones basadas en la naturaleza. En el sector
agroalimentario, muchas explotaciones agrícolas ya trabajan con la naturaleza a
través de prácticas agroecológicas y regenerativas para producir alimentos de alta
calidad y elevado valor sin depender de herramientas digitales o de alta
tecnología. Este es un elemento complementario y no debe perderse en el afán
por un mayor uso de la alta tecnología. Deben apoyarse igualmente soluciones
basadas en la naturaleza para los alimentos y el medio ambiente.
4.4. La
agricultura urbana, las cadenas de suministro cortas basadas en datos y los
centros alimentarios circulares pueden reducir el desperdicio de alimentos e
integrar la circularidad y la bioeconomía, y deben diseñarse en colaboración
con las comunidades urbanas, aumentando al mismo tiempo el respeto por los
alimentos como responsabilidad de los consumidores.
4.5. Es posible
mejorar y fomentar el uso de sistemas naturales para crear sumideros de
carbono, una práctica que debe considerarse un componente clave de la
agricultura y la silvicultura europeas (14). El
CESE ya ha pedido en el pasado que se sigan promoviendo las formas regenerativas
de agricultura con el fin de mejorar la producción sostenible de alimentos, lo
que permitirá alcanzar los objetivos climáticos, de salud del suelo y de
biodiversidad, e incrementar al mismo tiempo tanto los ingresos de los
agricultores como la productividad agrícola y la resiliencia frente a fenómenos
climáticos extremos (15).
Además, los créditos naturaleza pueden ayudar a movilizar financiación privada
e incentivar la acción positiva para la naturaleza, pero deben complementar y
no sustituir a las políticas públicas, la financiación pública y los marcos
reglamentarios (16).
Los mercados no pueden alcanzar por sí solos los objetivos de biodiversidad y
sostenibilidad y pueden generar riesgos relacionados con la eficacia, la
adicionalidad, la carga administrativa para los operadores y las dinámicas
especulativas. Por lo tanto, la bioeconomía debe seguir basándose en los
sistemas de producción primaria, la gestión de los ecosistemas y las
inversiones de interés público, amparándose en los marcos existentes de las políticas
agrícola, medioambiental y de cohesión.
4.6. Una bioeconomía forestal sostenible puede
ayudar a reequilibrar la estructura económica y comercial de la UE aprovechando
los conocimientos especializados existentes y las ventajas competitivas en el
ámbito de las soluciones de base biológica de alto valor añadido, como la
madera tecnológica, la construcción sostenible, los biomateriales avanzados, la
química verde y los envases circulares, sin dejar de funcionar dentro de unos
límites ecológicos. Los bosques con biodiversidad gestionados en el marco de la
silvicultura de cubierta forestal continua, como ocurre en muchos Estados
miembros de la UE, aportan múltiples beneficios en lo que respecta a la
sostenibilidad.
La
credibilidad de este enfoque depende de prácticas de gestión forestal que sean
coherentes con los objetivos en materia de biodiversidad y ecosistemas. La
gestión forestal cercana a la naturaleza (17) proporciona,
por ejemplo, un marco flexible y con base científica que aporta múltiples
beneficios en materia de sostenibilidad y que, al mismo tiempo, se adapta a
condiciones ecológicas diversas, en consonancia con la Estrategia de la UE
sobre la biodiversidad y la Estrategia de la UE en favor de los Bosques.
5. Aspecto
social
5.1. La
bioeconomía tiene una dimensión social adicional, si tenemos en cuenta a las
personas que participan en las empresas asociadas y los beneficios que aportan
a las comunidades. Las capacidades y las competencias en bioeconomía son
esenciales para el éxito de la aplicación de la estrategia, y debe tenerse en
cuenta todo tipo de diálogo en el que participen la sociedad civil y los
interlocutores sociales, por ejemplo, a través de la negociación colectiva.
5.2. Como parte
de una estrategia rural y de los esfuerzos de apoyo a las zonas rurales,
costeras y remotas, la bioeconomía puede contribuir a crear empleo bien
remunerado y sostenible, formación y beneficios sociales si se desarrolla
siguiendo los principios de circularidad y sostenibilidad. Debe darse prioridad
al potencial de desarrollo rural y al crecimiento del ecosistema en torno a la
bioeconomía, y para ello hay que contar con capacidades en bioeconomía.
5.3. El informe
relativo al diálogo estratégico sobre el futuro de la agricultura (18) ofrece
la oportunidad de integrar los principios circulares, a través de la
bioeconomía, en un sistema alimentario de la UE resiliente. La política debe
guiarse por un enfoque basado en los sistemas alimentarios, que garantice que
cada parte de la cadena de valor sea tenida en cuenta. Debe encontrarse apoyo y
financiación más allá de la política agrícola común (PAC), que ofrezcan
incentivos para un sistema alimentario integral y sostenible, y garantizarse un
respaldo global a los agricultores que deseen realizar la transición.
5.4. La
Estrategia de Bioeconomía, en combinación con la visión de la agricultura y la
alimentación y la visión a largo plazo para las zonas rurales de la UE, supone
una oportunidad para sentar las bases de una visión para la Europa rural que dé
prioridad al bienestar y a los principios de circularidad, como unas cadenas de
suministro más cortas, la reparación y la reutilización. Debe presentar medidas
para capacitar a los jóvenes como agentes transformadores en la configuración
de la bioeconomía.
5.5. Entre los
beneficios sociales más amplios figuran la mejora de la salud y el bienestar de
las comunidades, el ahorro sanitario y la regeneración rural. Es necesario
investigar para garantizar que las prácticas de bioeconomía sean justas, sacar
a la luz las oportunidades y reconocer los retos.
El Presidente
del Comité Económico y Social Europeo
Séamus BOLAND
(1) DO C, C/2024/6880, 28.11.2024, ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2024/6880/oj.
(2) Unlocking finance and investments in nature | Sustainable finance | European Environment Agency (EEA) .
(3) https://op.europa.eu/en/publication-detail/-/publication/97ebf16d-4dbf-11f0-a9d0-01aa75ed71a1/language-en; https://fefac.eu/wp-content/uploads/2025/04/FF_2024_FINAL.pdf.
(4) DO C, C/2025/109, 10.1.2025, ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2025/109/oj.
(5) Así sucede, por poner un ejemplo, entre la Universidad de Reims Champaña-Ardenas, por un lado, y el Instituto Exebio y el CMQ (Centre des métiers et qualifications), por el otro, para formar a jóvenes en bioeconomía.
(6) Food, Bioeconomy, Natural Resources, Agriculture and Environment .
— | HORIZON-CL6-2026-01-CIRCBIO-05: Understanding biomass flows in Europe. |
— | HORIZON-CL6-2027-01-CIRCBIO-07: Improving biomass flows for a sustainable and circular bioeconomy. |
(7) Documento informativo del CESE «Beneficios de la ganadería extensiva y de los fertilizantes orgánicos en el contexto del Pacto Verde Europeo».
(8) DO C 75 de 28.2.2023, p. 88.
(9) DO C, C/2025/109, 10.1.2025, ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2025/109/oj.
(11) Principios de Alto Nivel sobre Bioeconomía del G20: http://www.gov.br/g20/en/news/g20-reaches-consensus-and-establishes-high-level-principles-on-bioeconomy/gib-g20-brasil-high-level-principles.pdf/@@download/file.
(12) The future of European competitiveness .
(13) Estos mercados líderes deben incluir explícitamente los sectores con un uso intensivo de materiales y un alto potencial de circularidad, como los sectores textil, de la confección, del calzado y de la construcción, en los que el uso en cascada de la biomasa, la durabilidad, el diseño para la reutilización y la innovación de base biológica pueden redundar significativamente en beneficio del medio ambiente y la competitividad.
(14) DO C 323 de 26.8.2022, p. 95.
(15) DO C, C/2025/4207, 9.8.2025, ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2024/4207/oj.
(16) Dictamen del CESE «Estrategia de relevo generacional» (DO C, C/2026/2548, 22.5.2026, ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2026/2548/oj).
(17) Directrices sobre la gestión forestal cercana a la naturaleza.
(18) Diálogo estratégico sobre el futuro de la agricultura de la UE.
ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2026/3558/oj
ISSN 1977-0928 (electronic edition)

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