martes, 16 de diciembre de 2025

LA IA Y SU FUTURO DE 4,8 BILLONES DE DÓLARES EN 2033 -UNCTAD.

 Por: Carlos A. FERREYROS SOTO

Doctor en Derecho

Universidad de Montpellier I Francia.

cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

RESUMEN

 El Comunicado de la UNCTAD alerta sobre el motor económico que representa la IA, de escala “alemana” (4,8 billones de dólares en 2033), pero irá configurando un mapa mundial muy desigual y exige acción urgente en políticas públicas, sobre todo en países en desarrollo.

La UNCTAD sostiene que la IA no es “inclusiva por defecto” y que sin políticas razonables, ampliará brechas entre países y dentro de ellos, en lugar de apoyar el desarrollo sostenible. Reclama actuar ya en tres frentes: inversión en infraestructura digital, capacidades humanas y marcos de gobernanza de la IA con participación del Sur Global.

El comunicado subraya que el acceso a infraestructura y know-how está concentrado en pocas economías y empresas. Solo unas 100 compañías, sobre todo estadounidenses y chinas, acumulan el 40% del gasto mundial en I+D empresarial, y gigantes como Apple, Nvidia o Microsoft tienen valoraciones que rivalizan con todo el PIB africano, lo que refuerza asimetrías tecnológicas.

Sobre el empleo la UNCTAD estima que hasta el 40% de los empleos mundiales se verán afectados por la IA, con ganancias de productividad pero también riesgos de desplazamiento laboral y mayor desigualdad si los beneficios se concentran en el capital. El comunicado insiste en políticas proactivas de reciclaje, mejora de cualificaciones y adaptación de la mano de obra, para que la IA cree nuevas oportunidades en lugar de erosionar la ventaja comparativa de la mano de obra barata en países en desarrollo.

Sobre ello, la UNCTAD constata que menos de un tercio de los países en desarrollo cuentan con estrategias nacionales de IA, lo que limita su capacidad para orientar la tecnología hacia sus prioridades socioeconómicas. Además, 118 países – mayoritariamente del Sur Global – están ausentes de los principales foros de gobernanza de la IA, lo que amenaza con consolidar marcos regulatorios alineados con los intereses de unos pocos actores dominantes.

El comunicado propone acciones que incluyen: mecanismos de divulgación y responsabilidad en IA análogos a las políticas ambientales, sociales y de gobernanza, creación de infraestructura global compartida de IA, fomento de datos y código abierto coordinado, y programas de desarrollo de capacidades, especialmente mediante cooperación Sur‑Sur. También cambios en la orientación política en desplazar el foco “de la tecnología a las personas”, promoviendo una gobernanza de IA que priorice equidad, transparencia y beneficios compartidos como condición para que la IA sea un verdadero catalizador de progreso.

A fin de acceder a normas similares y estándares europeos, las empresas, organizaciones públicas y privadas interesadas en asesorías, consultorías, capacitaciones, estudios, evaluaciones, auditorías sobre el tema, sírvanse comunicar al correo electrónico:cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

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                                Comunicado de prensa

Para el uso de los medios de información - No es un documento oficial

Traducción No-Oficial. En caso de discrepancia, prevalecerá la versión en inglés

UNCTAD/PRESS/PR/2025/003

La IA y su futuro de 4,8 billones de dólares: ONU comercio y desarrollo alerta sobre diferencias e insta a actuar

·      Se prevé que el mercado de la IA alcance los 4,8 billones de dólares -aproximadamente el tamaño de la economía alemana-, pero sus beneficios siguen estando muy concentrados.

·   Hasta el 40% de los empleos mundiales se ven afectados, lo que exige políticas laborales proactivas

·       Menos de un tercio de los países en desarrollo tienen estrategias de IA

·       118 países carecen de representación en la gobernanza de la IA, lo que limita la inclusión mundial

·      Las economías en desarrollo deben invertir en infraestructuras, datos y competencias de IA para aprovechar todo su potencial

 

Ginebra, Suiza, 7 abril 2025

La inteligencia artificial (IA) está transformando las economías, creando oportunidades, pero también planteando riesgos de mayor desigualdad. El Informe sobre Tecnología e Innovación 2025 de ONU Comercio y desarrollo (UNCTAD) advierte que, aunque la IA puede ser una poderosa herramienta para el progreso, no es inherentemente inclusiva. Los países deben actuar ahora - invirtiendo en infraestructura digital, creando capacidades y reforzando la gobernanza de la IA - para aprovechar el potencial de la IA para el desarrollo sostenible.

La Secretaria General de UNCTAD, Rebeca Grynspan, subrayó la importancia de garantizar que las personas ocupen un lugar central en el desarrollo de la IA y pidió una mayor cooperación internacional para "desplazar la atención de la tecnología a las personas, permitiendo a los países crear conjuntamente un marco mundial de inteligencia artificial".

Un beneficio económico enorme que debe compartirse

Se espera que la IA alcance un valor de mercado de 4,8 billones de dólares en 2033, convirtiéndose en una fuerza prominente en la transformación digital. Sin embargo, el acceso a la infraestructura y la experiencia en IA siguen concentradas en unas pocas economías. Solo 100 empresas, principalmente en EE.UU. y China, representan el 40% del gasto mundial en I+D empresarial. Los principales gigantes tecnológicos, como Apple, Nvidia y Microsoft, tienen cada uno un valor de mercado de alrededor de 3 billones de dólares, rivalizando con el producto interior bruto de todo el continente africano. El dominio del mercado, tanto a nivel nacional como corporativo, puede ampliar las brechas tecnológicas, dejando a muchas naciones en desarrollo en riesgo de perderse sus beneficios.

Figura 1 - Se prevé que el mercado de la IA alcance los 4,8 billones de dólares -aproximadamente el tamaño de la economía alemana-, pero sus beneficios siguen estando muy concentrados.


La IA está transformando el empleo: invertir en cualificación es crucial

La IA podría afectar al 40% de los puestos de trabajo en todo el mundo, ofreciendo ganancias de productividad pero también suscitando preocupación por la automatización y el desplazamiento de puestos de trabajo. Los beneficios de la automatización impulsada por la IA suelen favorecer al capital en detrimento de la mano de obra, lo que podría aumentar la desigualdad y reducir la ventaja competitiva de la mano de obra barata en las economías en desarrollo. Sin embargo, la IA no se limita a sustituir puestos de trabajo, sino que también puede crear nuevas industrias y empoderar a los trabajadores. Invertir en reciclaje, mejora de las cualificaciones y adaptación de la mano de obra es esencial para garantizar que la IA mejore las oportunidades de empleo en lugar de eliminarlas.

Figura 2 - Hasta el 40% de los empleos mundiales se ven afectados, lo que exige políticas laborales proactivas




La IA es fundamental para las políticas industriales y de innovación modernas

La IA está redefiniendo las oportunidades económicas, situando la tecnología, la innovación y los servicios intensivos en conocimiento en el centro de las estrategias nacionales de desarrollo. Para establecer políticas eficaces de IA, los países deben tener en cuenta tres puntos clave: infraestructuras, datos y competencias. El posicionamiento estratégico en estas áreas determinará si las naciones pueden adoptar la IA con eficacia, fomentar la innovación local y alinear el desarrollo de la IA con sus necesidades socioeconómicas. UNCTAD ofrece su experiencia para ayudar a los países en desarrollo a evaluar sus puntos fuertes y diseñar políticas que construyan sistemas de innovación resistentes.

La gobernanza mundial de la IA debe ser integradora

La IA está dando forma al futuro económico del mundo, pero 118 países -la mayoría del Sur Global- están ausentes de los principales debates sobre gobernanza de la IA. A medida que la regulación de la IA y los marcos éticos toman forma, los países en desarrollo deben tener un sitio en la mesa para garantizar que la IA sirva al progreso global, no sólo a los intereses de unos pocos. Una mayor cooperación internacional puede crear un marco mundial de IA que dé prioridad a la equidad, la transparencia y los beneficios compartidos.

Figura 3 - Menos de un tercio de los países en desarrollo tienen estrategias de IA



Un plan de acción para el desarrollo inclusivo de la IA

El informe de UNCTAD ofrece una hoja de ruta para garantizar que la IA impulse el crecimiento integrador en lugar de ahondar las divisiones. Entre las principales recomendaciones políticas para la comunidad internacional figuran las siguientes:

·       Compromiso de la industria: De forma similar al marco medioambiental, social y de gobernanza, un mecanismo de divulgación pública equivalente al de la IA puede mejorar la rendición de cuentas, traduciendo los compromisos globales en resultados impactantes.

·    Infraestructura compartida: Una instalación global compartida puede proporcionar un acceso equitativo a la infraestructura de IA.

·      Innovación abierta: Modelos como los datos abiertos y el código abierto pueden democratizar el conocimiento y los recursos para fomentar la innovación inclusiva en IA. Coordinar los valiosos pero fragmentados recursos de IA de código abierto puede mejorar la accesibilidad y promover la colaboración mundial.

·    Desarrollo de capacidades: Las iniciativas para compartir conocimientos y recursos sobre IA, especialmente la cooperación Sur-Sur, pueden reforzar la capacidad de los países en desarrollo para aprovechar los beneficios de la IA y abordar los retos comunes

IA y progreso mundial: ahora es el momento de actuar

La IA puede ser un catalizador del progreso, la innovación y la prosperidad compartida, pero sólo si los países configuran activamente su trayectoria. Esto significa cambiar el foco de atención de la tecnología a las personas, situándolas en el centro del desarrollo de la IA. Las inversiones estratégicas, la gobernanza inclusiva y la cooperación internacional son fundamentales para garantizar que la IA beneficie a todos, en lugar de reforzar las divisiones existentes.

Servicio de Comunicaciones e Información de la UNCTAD 

Marcelo Risi, +41 76 691 18 74, marcelo.risi@unctad.org
Catherine Huissoud, +41 79 502 43 11, 
catherine.huissoud@unctad.org
Web: 
https://unctad.org/media-centre 
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lunes, 15 de diciembre de 2025

LA IA DEFINE COMO APRENDEMOS, COMO TRABAJAMOS, COMO NOS ORGANIZAMOS?

 Por: Carlos A. FERREYROS SOTO

Doctor en Derecho

Universidad de Montpellier I Francia.

cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

RESUMEN

Acerca de las afirmaciones formuladas sobre la IA en el siguiente enlace: https://www.youtube.com/watch?v=Lp7skqMrAes, me gustaría plantear la siguiente proposición::

"Las tecnologías, particularmente aquellas relacionadas con la mejora, ampliación, compensación de las limitadas capacidades de las facultades físicas, fisiológicas del hombre siempre marcaron un punto de quiebre en la forma de organización y de producción social. Las TICs, incluyendo Machine Learning, Inteligencia artificial o "Inteligencia aumentada", amplían, mejoran, compensan nuestras capacidades cognitivas, racionales, mentales pero también desespecializan, como antes la fuerza de trabajo físico, ahora la fuerza de trabajo mental, al realizar tareas repetitivas, estandarizadas, potencian la composición técnica de capital en desmedro de la composición orgánica".


A fin de acceder a normas similares y estándares europeos, las empresas, organizaciones públicas y privadas interesadas en asesorías, consultorías, capacitaciones, estudios, evaluaciones, auditorías sobre el tema, sírvanse comunicar al correo electrónico:cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

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El análisis de esta proposición infiere una reflexión compleja sobre el papel histórico y estructural de las tecnologías en la organización social y económica, y una manera de examinarla, es desde una perspectiva en tres planos: histórico, económico y cognitivo-filosófico.


1. Dimensión histórica

La afirmación parte de una constatación general: las tecnologías que amplían o compensan las limitaciones humanas - desde herramientas físicas hasta dispositivos cognitivos - siempre han producido rupturas estructurales en la forma en que las sociedades se organizan y producen.

Los ejemplos históricos incluyen:


La Revolución Industrial, cuando la mecanización sustituyó capacidades físicas y transformó la relación trabajo-capital.


La automatización contemporánea, cuando la informática y las TIC sustituyen o reorganizan capacidades mentales y comunicativas.


La idea es que cada avance tecnológico reconfigura no solo los medios de producción, sino las relaciones sociales y formas de división del trabajo.


2. Dimensión económica

la proposición utiliza nociones vinculadas con la teoría del valor - “composición técnica” y “composición orgánica del capital” - para expresar un cambio en la estructura del proceso productivo.


Donde, la Composición técnica del capital es la relación entre medios de producción (máquinas, herramientas, tecnología) y fuerza de trabajo. y la Composición orgánica del capital : proporción entre capital constante (maquinaria, infraestructura) y capital variable (trabajo humano, fuente de plusvalor).


Según la proposición, las TIC y la inteligencia artificial incrementan la composición técnica del capital, es decir, aumentan el peso del capital tecnológico, reduciendo el papel del trabajo humano directo. Al mismo tiempo, esto disminuye la composición orgánica, ya que la proporción de trabajo vivo - fuente de valor - decrece.


El razonamiento sugiere un proceso de desespecialización del trabajo cognitivo, análogo al que ocurrió con el trabajo manual durante la industrialización: las máquinas ya no solo reemplazan fuerza física, sino también intelecto humano rutinario.


3. Dimensión cognitiva-filosófica

De la proposición, surge la noción de “inteligencia aumentada”. Estas tecnologías no solo reemplazan funciones humanas, sino amplifican y modifican la naturaleza de la cognición y del trabajo intelectual.


Sin embargo, la paradoja central es que esta ampliación no siempre implica emancipación o autonomía, sino también una dependencia estructural del sistema técnico y una homogeneización del conocimiento.


Si vulgarizáramos: mientras la IA y el aprendizaje automático potencian la capacidad humana de procesar, tratar datos e informaciones, también reducen la singularidad del pensamiento al automatizar la toma de decisiones y los procedimientos cognitivos.


4. Síntesis interpretativa

La proposición plantea que las tecnologías de información y comunicación producen una mutación del liberalismo cognitivo:


  • Reemplazan capacidades mentales como antes las máquinas reemplazaron la fuerza física.
  • Transforman la función del trabajo humano, desplazándolo hacia tareas más creativas o de supervisión, pero también más precarizadas.
  • Reconfiguran la relación entre conocimiento y valor económico, consolidando un nuevo tipo de división del trabajo intelectual mediado por sistemas algorítmicos.

En consecuencia, la proposición no solo advierte un cambio técnico, sino una constante histórica entre emancipación y subordinación tecnológica, en la cual la ampliación de las capacidades cognitivas humanas coexiste con su creciente estandarización y dependencia del capital técnico.                             


Si retomamos la promesa futurista del enlace: "La IA hoy define como aprendemos, como trabajamos,..." resulta ésta viable, sostenible, rentable socialmente...?

DIRECTRICES PARA EL USO DE LA IA EN LOS JUZGADOS Y TRIBUNALES - UNESCO.

 Por: Carlos A. FERREYROS SOTO

Doctor en Derecho

Universidad de Montpellier I Francia.

cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

RESUMEN

Los sistemas de IA pueden mejorar la productividad en la administracion de justicia en juzgados y tribunales pero igualmente, afectar la equidad procesal si introducen sesgos en la evaluación de hechos o en la predicción de resultados, especialmente para grupos vulnerables o marginados. Además, cuando la lógica del sistema no es explicable, las partes pueden no entender ni impugnar adecuadamente decisiones influenciadas por la IA, debilitando el derecho a un juicio justo.

La integración de IA en la decisión judicial plantea el riesgo de que los magistrados deleguen de facto parte de su función, confiando en propuestas automatizadas en lugar de realizar un análisis independiente de hechos, derecho y pruebas. El documento insiste en que la IA debe ser solo herramienta de asistencia y que el uso que sustituya la racionalidad humana es incompatible con la independencia e imparcialidad exigidas por los Principios de Bangalore*.

En el caso de IA generativa, se han documentado escritos  y decisiones con citas inexistentes u errores graves, lo que demuestra el riesgo de “alucinaciones” si se confía en estos sistemas. El documento íntegro de 45 páginas, en inglés se encuentra en el siguiente enlace: https://www.unesco.org/en/articles/guidelines-use-ai-systems-courts-and-tribunals

A fin de acceder a normas similares y estándares europeos, las empresas, organizaciones públicas y privadas interesadas en asesorías, consultorías, capacitaciones, estudios, evaluaciones, auditorías sobre el tema, sírvanse comunicar al correo electrónico:cferreyros@ferreyros-ferreyros.com

Los Principios de Bangalore fueron propuestos por la Oficina de las Naciones Unidas en el seno del Grupo Judicial de Reforzamiento de la Integridad Judicial, quien en su segunda reunión, en Bangalore (India), determinó la necesaria elaboración de una forma aceptable de evaluar a los jueces, estableciendo estándares para la conducta ética de los jueces y respetando la independencia de los mismos. En esa reunión se definieron seis valores básicos de la propuesta, formulados para servir de guía a los jueces: Valor 1: Independencia; Valor 2: Imparcialidad; Valor 3: Integridad; Valor 4: Corrección; Valor 5: Igualdad, y Valor 6: Competencia y Diligencia.

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Artificial Intelligence in courts: from idea to reality

Artificial Intelligence is transforming justice systems worldwide, offering new possibilities to improve ac-cess to justice, streamline case management, and assist judicial decision-making. Yet, these innovations also bring complex ethical and human rights challenges. UNESCO’s Guidelines for the Use of AI in Courts and Tribunals present the first global ethical and operational framework to ensure that AI serves justice while upholding the rule of law and fundamental rights.

Built  around  fifteen  universal  principles—from  transparency, accountability, and human oversight to human rights protection  and  multistakeholder  governance—the  Guidelines provide practical orientation for judges, court administrators, and policymakers exploring AI adoption. They advocate  for  AI  as  an  assistive,  not  substitutive, tool—used responsibly and always under meaning-ful human supervision.

Complemented by a capacity-building toolkit, the Guidelines draw on consultations with experts from over 160 countries, engaging more than 36,000 ju-dicial actors. As AI becomes integral to judicial sys-tems, this publication offers timely guidance to en-sure technology strengthens justice, transparency, and trust—constructing the defences of peace in the minds of men and women.

 Traducción

 Inteligencia Artificial en los tribunales: de la idea a la realidad

La Inteligencia Artificial está transformando los sistemas judiciales en todo el mundo, ofreciendo nuevas posibilidades para mejorar el acceso a la justicia, agilizar la gestión de casos y asistir en la toma de decisiones judiciales. Sin embargo, estas innovaciones también plantean complejos desafíos éticos y de derechos humanos. Las Directrices de la UNESCO para el Uso de la IA en Juzgados yTribunales y presentan el primer marco ético y operativo global para garantizar que la IA sirva a la justicia, a la vez que defiende el estado de derecho y los derechos fundamentales.



Construidas en torno a quince principios universales —desde la transparencia, la rendición de cuentas y la supervisión humana hasta la protección de los derechos humanos y la gobernanza multisectorial—, las Directrices ofrecen orientación práctica a jueces, administradores judiciales y responsables políticos que exploran la adopción de la IA. Abogan por la IA como una herramienta de asistencia, no sustitutiva, utilizada de forma responsable y siempre bajo una supervisión humana significativa.



Complementadas con un conjunto de herramientas para el desarrollo de capacidades, las Directrices se basan en consultas con expertos de más de 160 países, en las que participan más de 36.000 actores judiciales. A medida que la IA se vuelve parte integral de los sistemas judiciales, esta publicación ofrece orientación oportuna para garantizar que la tecnología fortalezca la justicia, la transparencia y la confianza, construyendo las defensas de la paz en las mentes de hombres y mujeres.


RESUMEN EJECUTIVO

El documento ofrece directrices éticas y operativas para que los poderes judiciales adopten sistemas de IA como herramientas de apoyo, maximizando beneficios en eficiencia y acceso a la justicia sin sustituir el razonamiento judicial humano ni vulnerar derechos fundamentales.​

Las Directrices de la UNESCO pretenden orientar a juzgados, tribunales y operadores jurídicos en el desarrollo, adquisición, despliegue y uso de sistemas de IA, incluida la IA generativa, en la administración de justicia. Aunque se dirigen principalmente al poder judicial, muchas recomendaciones son adaptables a fiscales, abogados, colegios profesionales y otros actores del ecosistema jurídico.​

El marco se articula en 15 principios que deben aplicarse a lo largo de todo el ciclo de vida de los sistemas de IA. Se subraya especialmente la no discriminación, la igualdad de acceso a la justicia, la protección de datos personales y el derecho a impugnar decisiones apoyadas en IA.​

Para las organizaciones, el texto propone: preservar independencia e imparcialidad judicial, establecer estrategias y órganos de gobernanza de la IA, integrar transparencia y explicabilidad desde el diseño y optar por sistemas auditables. Se recomiendan evaluaciones de impacto ético y de derechos humanos, auditorías algorítmicas continuas, marcos de gestión de riesgos y la facultad de suspender o desmantelar sistemas que generen violaciones de derechos. Además, se insiste en normas internas claras, protección reforzada de datos personales, ciberseguridad, accesibilidad y repositorios públicos de los sistemas de IA utilizados en la justicia.​

En materia de capacidades, se pide revisar los currículos de Escuelas Judiciales, ofrecer formación continua en alfabetización en IA y estudiar periódicamente su uso y efectos en la práctica judicial. Respecto de la IA generativa, se exigen directrices específicas sobre funciones y límites, etiquetado claro de los textos asistidos por IA, trazabilidad de modificaciones, esquemas de certificación y prohibición de ciertos usos, como decisiones vinculantes totalmente automatizadas o generación de pruebas falsificadas.​

A nivel individual, se recomienda que jueces y personal judicial conozcan las capacidades y riesgos de la IA, utilicen solo herramientas sometidas a debida diligencia en derechos humanos y eviten depender de la IA para el contenido sustantivo de las decisiones. Deben garantizar transparencia sobre el uso de IA, facilitar la impugnación de decisiones apoyadas en sistemas automatizados, informar incidentes y dejar de usar la herramienta cuando detecten posibles daños a derechos. Para IA generativa se subraya: no introducir datos personales o confidenciales en sistemas públicos, no usar LLM como motor de búsqueda jurídico ni sustituto del perito, verificar siempre resultados y asumir la responsabilidad última de cualquier texto que se integre en actuaciones o resoluciones.​

Los 15 principios rectores que recoge el documento son los siguientes:​

  1. Protección de los derechos humanos.​
  2. Proporcionalidad.​
  3. Viabilidad de los beneficios.​
  4. Seguridad.​
  5. Seguridad de la información.​
  6. Precisión y fiabilidad.​
  7. Explicabilidad.​
  8. Auditabilidad.​
  9. Justicia transparente y abierta (transparencia).​
  10. Concienciación y uso informado.​
  11. Responsabilidad.​
  12. Rendición de cuentas e impugnabilidad.​
  13. Supervisión humana y toma de decisiones humanas.​
  14. Diseño participativo y centrado en el ser humano.​
  15. Gobernanza de múltiples partes interesadas y colaboración.

Las Directrices concluyen que la IA puede contribuir a la eficiencia y al acceso a la justicia, pero también pueden amenazar el debido proceso, la igualdad y la independencia judicial si se diseña o usa de manera negligente. La idea central es que las herramientas de IA deben mejorar pero no reemplazar el proceso judicial calificado, de modo que la tecnología fortalezca el Estado de derecho y la protección de los derechos humanos.